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Población bajo calor extremo se duplicará en 2050, advierte estudio de Oxford

Casi la mitad de la humanidad —3.79 mil millones de personas— enfrentará temperaturas peligrosas si el calentamiento global alcanza los 2.0°C. América Latina, con Brasil y Centroamérica a la cabeza, será una de las regiones más vulnerables.

El estudio identifica a seis países latinoamericanos entre los que experimentarán los cambios más significativos en la región: Brasil, Venezuela, Paraguay, Honduras, Guatemala y Nicaragua.FOTO: ESPECIAL

Un nuevo estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista Nature Sustainability, lanza una advertencia sin precedentes: el número de personas expuestas a calor extremo en el mundo pasará del 23% registrado en 2010 al 41% para el año 2050.

"Superar 1.5°C tendrá un impacto sin precedentes en la educación, la salud, la migración y la agricultura. El desarrollo con cero emisiones netas es el único camino para revertir esta tendencia", afirmó la doctora Radhika Khosla, líder del Programa Future of Cooling de Oxford.

Este escenario, que los científicos consideran cada vez más probable, se activaría si la temperatura global aumenta 2.0°C por encima de los niveles preindustriales. El informe destaca que las naciones en desarrollo, situadas principalmente en latitudes tropicales y cerca del Ecuador, serán las que sufran los cambios más drásticos en sus "Grados Días de Refrigeración" (GRD), una métrica que mide la necesidad de enfriamiento para mantener condiciones de vida seguras.

América Latina: Una región en rojo

El estudio identifica a seis países latinoamericanos entre los que experimentarán los cambios más significativos en la región: Brasil, Venezuela, Paraguay, Honduras, Guatemala y Nicaragua.

Esta proyección agrava una situación ya crítica. Según datos complementarios del informe Lancet Countdown Latinoamérica, la mortalidad relacionada con el calor en la región ya aumentó un 103% entre 1990 y 2021. Las consecuencias no son solo de salud, sino profundamente económicas: El calor le ha costado a la región un promedio de 855 millones de dólares anuales en la última década y en 2024, la productividad perdida por estrés térmico alcanzó los 52 mil millones de dólares (0.81% del PIB regional), afectando desproporcionadamente a los sectores de agricultura y construcción.

Un círculo vicioso

El aumento del calor extremo generará una demanda masiva de sistemas de refrigeración. El doctor Jesus Lizana, autor principal del estudio, advierte que la mayoría de estos cambios ocurrirán incluso antes de cruzar el umbral de los 1.5°C. "Muchos hogares necesitarán instalar aire acondicionado en los próximos cinco años, pero las temperaturas seguirán aumentando mucho después de eso", señaló.

Irónicamente, este aumento en la demanda de energía podría disparar las emisiones de gases de efecto invernadero si no se transita hacia soluciones de refrigeración sostenibles, acelerando aún más el calentamiento.

Aunque el impacto humano más severo se dará en el Sur Global (África, Sudeste Asiático y Latinoamérica), el estudio revela que los países de climas fríos verán los aumentos porcentuales más altos en "días incómodamente calurosos": Irlanda, +230% de aumento en días de calor extremo; Noruega, +200%; Reino Unido y Suecia, +150 por ciento

Los expertos coinciden en que la crisis requiere una acción urgente y dual: limitar el calentamiento global de forma drástica y, simultáneamente, financiar infraestructura de adaptación en las naciones de bajos ingresos, que son las menos equipadas pero las más afectadas por esta nueva realidad climática.

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Periodista de ciencia en la sección Arte, Ideas y Gente de El Economista. Cuenta con maestría en periodismo sobre Políticas Públicas por el CIDE y es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVM.

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