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3M reconoce a 10 mexicanas que lideran la manufactura del futuro
Una de ellas, Silvia Arámbula, transforma la adversidad en biónica a bajo costo accesible para pacientes con prótesis. "Mi intención es apoyar a un sector de personas amputadas de mano o brazo, dándoles una nueva oportunidad de vida", dice a El Economista.
Silvia Lorena Arámbula, una de las 25 Mujeres en la Ciencia Latinoamericana 2026.
Detrás de los circuitos, motores y algoritmos de inteligencia artificial que componen un Sistema Biónico Modular (prótesis), se encuentra una historia de resiliencia. Silvia Lorena Arámbula, una de las 25 Mujeres en la Ciencia Latinoamericana 2026, un galardón otorgado por la compañía 3M, no solo está fabricando prótesis de bajo costo; está construyendo los espacios que ella misma necesitó cuando comenzó su camino en la ingeniería.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la compañía 3M presentó a las galardonadas de su sexta edición centrada este año en el sector de la manufactura. Entre las premiadas destacan 10 científicas mexicanas cuyos proyectos prometen revolucionar desde la salud pública hasta la sostenibilidad industrial.
El reconocimiento no solo celebra la trayectoria individual, sino el papel estratégico de las mujeres en sectores tradicionalmente masculinos. Según el estudio State of Science Insights 2025 de 3M, el 83% de los mexicanos considera que la manufactura impacta positivamente en la economía, subrayando la urgencia de visibilizar a quienes lideran este cambio desde las disciplinas STEM.
El reto de "quedarse sola" en el aula
Para Silvia, el camino hacia la cima de la manufactura biónica comenzó con un choque de realidad. Al ingresar a la carrera de ingeniería electrónica, la disparidad de género fue evidente desde el primer día: de un salón de 20 estudiantes, solo cuatro eran mujeres. Conforme avanzaron los semestres, la cifra disminuyó drásticamente.
"Fue complicado porque las mujeres pensamos y queremos hacer las cosas de forma distinta. No era fácil quedarme sola en los equipos o no congeniar con mis compañeros. Me gradué con la idea de que debía crear espacios seguros donde las mujeres pudieran trabajar", relata Arámbula.
Este sentimiento de aislamiento fue lo que la impulsó a buscar un entorno diferente en su posgrado y, posteriormente, a fundar su propia iniciativa educativa. Silvia recuerda con especial gratitud a sus mentoras, como la profesora Yamel, cuya firmeza y liderazgo le demostraron que se podía ser una autoridad en mecatrónica incluso en un entorno dominado por hombres, también en sus compañeros de posgrado pudo ver la otra cara de la moneda y la empatía de hombres que no temen compartir sus éxitos.
Creative Labs: Sembrando ciencia desde la infancia
Convencida de que el cambio debe ser sistémico, Silvia no esperó a que la industria cambiara por sí sola, su proyecto busca democratizar el acceso a prótesis funcionales en México, donde el costo de una pieza privada puede superar los 200,000 pesos. "Mi intención es apoyar a un sector de personas amputadas de mano o brazo, dándoles una nueva oportunidad de vida. Hemos logrado reducir costos a un rango de entre 15,000 y 20,000 pesos, utilizando tecnología que, aunque económica, modificamos para que alcance niveles industriales", señaló la ingeniera.
El sistema de Arámbula destaca por su modularidad: puede ser una herramienta de movimiento básico o una prótesis avanzada con Inteligencia Artificial que detecta calor y presión. Pero no se queda ahí. A través de su programa Creative Labs STEAM Education, ha llevado el conocimiento científico a niñas desde nivel preescolar y primaria. Su objetivo es que la tecnología deje de verse como una teoría abstracta y se convierta en una herramienta para resolver problemas reales de su comunidad, como la movilidad de personas con amputaciones.
Para Silvia, es vital que las niñas mexicanas tengan referentes locales, es importante que las niñas se identifiquen con científicas de su propia piel, color y tamaño. Al ser consultada sobre qué le diría a una joven que sueña con ser inventora pero teme a los obstáculos del camino, Silvia es contundente: "Atrévete a hacer las cosas aunque veas que es complicado. Si tú misma te detienes, nunca sabrás hasta dónde podrías haber llegado", ella reconoce que, aunque el inicio en las áreas STEM puede ser difícil y los espacios a veces se sientan ajenos, la persistencia permite transformar esos entornos, y por último señala: "La vida no es fácil, pero hay que hacer nuestro mayor esfuerzo para lograr estar donde queremos estar".
El siguiente paso para Silvia y su sistema biónico es la validación internacional. Este año, el proyecto viajará a un congreso internacional en Europa para ser evaluado por expertos médicos y técnicos. Paralelamente, buscará implementar pruebas piloto en instituciones de salud pública en Baja California, cerrando la pinza entre la investigación académica y el beneficio social directo.
Las 25 galardonadas recibirán, además del trofeo oficial, una ilustración inédita de sus proyectos que formará parte de la publicación digital conmemorativa de 3M para este 2026.
La publicación se puede consultar en la siguiente liga: https://3m25mujeresenlaciencia.org/Documento-2026/index.html