El Sistema Arrecifal Mesoamericano, ubicado en el Mar Caribe y que México comparte con Belice, Guatemala y Honduras, es el segundo mayor ecosistema coralino en el mundo, después de la Gran Barrera de Coral de Australia y al igual que esta, sufre un proceso de degradación, ocasionado principalmente por el calentamiento global y por el turismo masivo que cada año arriba, sobre todo a través de cruceros, a las costas de México y Centroamérica.

#RestoreCoral es una iniciativa que lleva cuatro años fomentando la innovación social y el uso de tecnologías emergentes para reducir el blanqueamiento y la pérdida de densidad de los corales, fenómenos que suponen la muerte de esta especie, la cual, de acuerdo con Roberto Cerda, fundador de la organización, es una de las más sofisticadas del mundo, porque se encuentra entre la vida animal y vegetal e incluye un componente mineral, una mezcla que hace que ayude a mitigar la erosión de las playas y a contribuir en buena medida a la generación de oxígeno en el planeta.  

De acuerdo con un documento de valoración de las servicios ambientales de Cozumel, Quintana Roo, elaborado por el gobierno federal en colaboración con el gobierno de la República Federal de Alemania, en términos de protección contra eventos climáticos extremos, como huracanes, y el aporte al ciclo de nutrientes del ecosistema, el valor económico provisto por los arrecifes tan solo en las áreas naturales protegidas del Parque Nacional de Arrecifes de Cozumel  y en el Área de Protección de Flora y Fauna Isla de Cozumel, es de 596 millones de pesos al año.

A esto hay que sumar 1,500 millones de pesos de pérdidas a la economía local que supondría el que 12% de turistas dejara de visitar Cozumel de continuar la degradación de los arrecifes, según el documento.    

En la actualidad, mantener el arrecife en su mejor estado de conservación tiene un valor de 5,493 millones de pesos en promedio al año, si se considera el desgaste que provocan alrededor de 1.8 millones de turistas que visitan la isla cada año. Además,  65% de la población de Cozumel es menos vulnerable a inundaciones y eventos climáticos como tormentas y huracanes debido a la presencia de ecosistemas marino-costeros, que incluyen a los arrecifes y manglares.

#RestoreCoral es un proyecto ambicioso y complejo, que busca restaurar el Sistema Arrecifal Mesoamericano a través de la generación de empatía con el entorno, de la innovación política y social, y del uso de tecnología y la ciencia para involucrar a los sectores público y privado, cultural, a la academia y a la sociedad civil. Para Cerda, estas acciones no tienen el objetivo de despertar el altruismo o filantropía de la sociedad, sino generar conciencia acerca de que debemos apostar por la economía de los ecosistemas (blue economy).

 

Realidad virtual y big data en la economía azul  

De acuerdo con Roberto Cerda, el arrecife mesoamericano ha perdido 75% de su densidad, lo que pone en riesgo no sólo a las especies marinas que en él habitan, sino a las comunidades que se dedican a la pesca en la región y a la industria hotelera y turística, las cuales son el principal motor de desarrollo económico de Quintana Roo.

Con el fin de generar empatía en la comunidad acerca de la necesidad de restauración y protección de los corales que integran el Sistema Arrecifal Mesoamericano, al menos en la porción de este que corresponde a México, #RestoreCoral ha promovido el uso de tecnologías emergentes como la realidad virtual y el big data y la utilización de materiales innovadores, como la bioroca, un método patentado por el doctor Thomas Goreau, que utiliza la electrólisis para fomentar el crecimiento del coral y la oxigenación del agua del océano.  

“Estamos utilizando la realidad virtual (RV) para crear empatía a través de experiencias inmersivas con las que los usuarios, mediante visores de RV, pueden conocer los corales, para que se extienda el alcance del conocimiento de este ecosistema en centros educativos y organizaciones”, dijo Marcel Julien Medina Mora, también fundador de #RestoreCoral.

Con respecto al big data, Medina Mora, quien es también director de la consultoría Smart Data Intelligence, dijo que desde el inicio del proyecto comenzaron a recabar información sobre todas las publicaciones académicas y de medios de comunicación vinculadas a los arrecifes de coral no sólo en México sino en todo el mundo.

Gracias a esta base de datos es posible observar, en tiempo real, en la página www.restorecoral.org, cuáles son los riesgos que enfrentan los sistemas arrecifales, que básicamente abarca el crecimiento del nivel del mar, el incremento de la temperatura y la acidificación del océano, y el efecto que tienen en este los gases contaminantes.

El siguiente paso de este proceso de innovación tecnológica para ayudar a la restauración del arrecife mesoamericano es la creación de una red blockchain y de una criptomoneda que sirva para financiar la instalación de más granjas de coral. No obstante, para Roberto Cerda, lo ideal sería que tanto la industria hotelera como de cruceros invirtieran en productos financieros como los llamados MVP o en algún producto de capital de riesgo (VP) o que se fortaleciera el mercado de los bonos de carbono, algo que parece difícil si se considera que estos tienen un retraso de dos años en México.

 

Innovación social y política

Debido a estas innovaciones, en enero pasado, el Senado de la República firmó un punto de acuerdo presentado por la senadora María Beristáin Navarrete en el que se exhorta a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para que, en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), académicos y sociedad civil, contribuyan a la restauración y preservación del arrecife mesoamericano y implementen estrategias innovadoras a favor de la protección y restauración del patrimonio natural de nuestros mares, haciendo referencia a la iniciativa #RestoreCoral.

En el punto de acuerdo también se menciona una estrategia que impulsaron Roberto Cerda, Marcel Julien Medina Mora y otro de los fundadores del proyecto, José Lindo, durante el proceso electoral estatal del que Joaquín González, actual gobernador de Quintana Roo, resultó vencedor.

“Propusimos la estrategia de un voto igual  a un coral. José Lindo, que actualmente es CEO de una criptomoneda llamada ClimateCoin, ya había realizado un experimento en España con el Partido Socialista (Psoe), en el que llegó a un acuerdo que cada voto que obtuviera sería igual a un árbol plantado. En México, lo hicimos con Joaquín González, quien obtuvo 260,000 votos, por lo que a los 100 días de haber ocupado la gubernatura, inició el programa de cultivo de 260,000 colonias de coral, es decir 6 millones 240,000 unidades”, dijo Medina Mora.     

A esta estrategia, recientemente se sumó el lanzamiento del Fideicomiso de Seguridad, Desarrollo Social y Manejo Integral de la Zona Costera, durante el World Ocean Summit 2018, que se llevó a cabo del 7 al 9 de marzo pasados en Cancún y Playa del Carmen, Quintana Roo.

 

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx