El Covid-19 aceleró el despliegue de las nuevas tecnologías de la cuarta revolución industrial, ante esta realidad se transformó la forma en cómo trabajamos, compramos, atendemos o socializamos, lo cual prevalecerá aun pasando la emergencia sanitaria.

En el marco del webinar “México y la industria 4.0: Indicadores, tendencias y perspectivas”, organizado por Industrial Transformation México en el marco de la Hannover Messe, especialistas expusieron los retos que la ciberseguridad, la cultura digital y las nuevas herramientas tecnológicas van haciendo para el camino de la Industria 4.0.

En su participación Francisco Bolaños, arquitecto de loT Transformación Digital de CISCO, consideró que la emergencia sanitaria aceleró el crecimiento de la inversión en tecnología debido a los cambios radicales que muchas industrias tuvieron que adoptar para asegurar la continuidad de sus operaciones.

Señaló que las empresas están cada vez más implementando procesos que involucran la analítica de datos, lo que les permiten identificar patrones y generar conocimientos en miras de mejorar los resultados de los agentes económicos.

“Las tecnologías que en este momento se vuelve relevantes son: para la analítica de datos, para la resiliencia operativa y todas aquellas herramientas que nos van a ayudar a mejorar la toma de decisiones”, consideró.

Por su parte, Avril Zamora, KAM Consumer Packaged Goods de Schneider Electric, indicó que la pandemia obligó a las empresas a adaptarse a las nuevas necesidades con eficiencia y reduciendo riesgos, pero también buscando mejorar la experiencia del cliente con el uso de herramientas digitales.

Asimismo, coincidió en que aquellas tecnologías que robustecen el manejo de datos y la forma de hacerlos más eficientes y accesibles, son aquellas que permanecerán.

Por su parte, Omar Esparza, Sr Business Development Manager MX/LA de Mitsubishi Electric, agregó que la crisis sanitaria también impulsó el uso de la tecnología de no contacto, así como también se está estimulado el cambio de los modelos tradiciones a un esquema de competencia, lo que traería consigo mejores resultados.

“¿Cómo vamos a lograr que un modelo, hoy en día tradicional, le dé suficiente parque de personal para que se puedan mantener las nuevas necesidades? Debemos de trabajar para cambiar los modelos tradicionales a modelos de competencia, eso ya es una realidad en muchos de los casos, tenemos que ir trabajando”.

Gerardo Pérez, Head of Cloud Applications & Business Development de Siemens, agregó que otro de los retos que se han tenido que enfrentar a lo largo de los últimos meses es el crecimiento de la ciberdelincuencia, lo que los ha obligado a mejorar en los procesos de negocio para buscar disminuir la exposición al riesgo.

“Muchas empresas tuvieron que madurar a una velocidad a la que no estaban listos en el tema de ciberseguridad y además hemos visto que el cuello de botella nunca ha sido la tecnología desde la primera revolución industrial, siempre ha sido el ser humano. El ser humano al tener dudas y temores se resistía a los cambios y en este momento tuvo que hacerlo forzado”.

Nuevas tendencias

Francisco Bolaños consideró que ha cambiado la visión de las empresas, quienes ahora ven como una necesidad principal la adopción de nuevas tecnologías disruptivas que les permitan garantizar la continuidad de sus operaciones.

“Estamos viendo es que más que cambiar el modelo de negocio, lo que se está transformando es la visión de negocio, que permita a las empresas apalancarse en el uso de las tecnologías para impactar objetivos específicos. La gran evolución es que ya no se compran tecnologías lo que adquieren son capacidades digitales habilitadas por la tecnología para impactar en objetivos específicos de negocios y los objetivos que buscan las empresas es la continuidad de la operación, la reducción de fallas en procesos, la mejora en el manejo de los inventarios, reducción en el consumo energético, lanzar más rápido un producto que la competencia, mejorar la eficiencia operativa, etcétera”, explica.

“Por ejemplo, la tecnología como la analítica de datos se estima que para 2027 el 75% de las empresas estarán usando alguna forma de analítica de datos, donde hace dos años sólo el 5% invertía en este tipo de tecnología de cómputo”.

Gerardo Pérez señaló que las revoluciones industriales han sido no tanto porque surge el recurso o el energético o la tecnología que las conduce, es más bien porque se vuelve económicamente alcanzable y masivo, entonces lo que vemos ahora es una clara disminución en los costos de los procesamientos.

“Cada vez es más común ver dispositivos de bajo costo y que con una pequeña inversión generan mucha información, visualizamos que el Internet de las Cosas junto con redes de nueva generación es algo que va a modificar todo y hacer la realidad el computo Tech, Redes Tech”.

Además, enfatizó que a la par de invertir en nuevas tecnológicas también se debe invertir en capacitar a las personas ya que, “no solo basta con solo darles cascos, zapatos, googlees, sino hay que dar entrenamiento, hay que dar lineamientos, gobernabilidad, manuales, directrices, ya que las tecnologías de arriba están colapsando con las tecnologías de abajo para generar un hibrido nuevo”.

Por su parte, Omar Esparza opinó que como líderes en el mercado tienen la obligación de crear una cultura tecnológica que también esté basada en la prosperidad de la sociedad y ser sustentables.

“Si logramos seguir empujando esta condición tecnológica generando una condición de balance entre tecnología y sociedad, que tengamos tecnologías al servicio de la sociedad en un 99%, si logramos estas cosas vamos a pasar de esta cuarta revolución industrial a una cuarta revolución industrial más enfocada a la sociedad”.

Avril Zamora señaló que también como industria es importante conocer como están sus procesos y ver como poder empatarlos con esa visión de largo plazo.

Resaltó que otra ventaja de los nuevos procesos tecnológicos es que podrían encaminar a las empresas a lograr sus objetivos de sostenibilidad, para lo cual es necesario volverlos integrales a los esquemas de las compañías y capacitar a los trabajadores para llevarlos a cabo

“El reto es como rediseñamos los procesos que consideren el tema de las capacidades que necesito para que la gente pueda manejar estas tecnologías, así como que tipo de tecnologías necesito para llegar a los objetivos y que consideraciones tengo desde el punto de vista de sustentabilidad para ver que este negocio corra a largo plazo”, agregó.

Tecnología colaborativa

Finalmente, Francisco Bolaños agregó que las empresas han tenido que acelerar su inversión en procesos tecnológicos colaborativos que a la vez contribuyeran a reducir costos operativos y aumentar la eficiencia.

“Las tecnologías colaborativas se volvieron de uso diario, ahora cuando vemos a una empresa mediana, aquella que ya tiene un nivel básico de automatización, lo que estamos viendo no es necesariamente haya una estrategia de transformación digital, sino una tendencia muy fuerte la reducción de costos operativos y aumentar la eficiencia entonces todo lo que sean servicios que pueden ser adquiridos a través de una suscripción o un modelo de consumo flexible es lo que los hace más atractivos y con más demanda”.

“Una de las tendencias que prevalecerá en la siguiente década, según el Foro Económico Mundial, es que las tecnologías de la Industria 4.0 seguirán progresando y evolucionando, la continua adopción de la tecnología será un aspecto fundamental para la resiliencia y la recuperación económica”, Lilián Malanco, gerente de Relaciones Institucionales de Hannover Fairs México.

alba.servin@eleconomista.mx