La evidencia con la que cuenta la comunidad científica hasta ahora no es concluyente. Los resultados arrojados por las investigaciones no son suficientes para determinar que el uso de smartphones sea un factor determinante en la aparición de —por ejemplo— cáncer en el ser humano, pero tampoco para determinar que es inocuo.

La razón esgrimida por varios de estos estudios ante la falta de resultados fehacientes es que la masificación del uso de estos dispositivos es relativamente reciente, por lo que aún falta tiempo y más investigaciones para determinarlo con plena certeza.

Pero la prudencia mostrada por los investigadores obedece a que la tecnología de comunicación celular hace uso de ondas de radiofrecuencia, una forma de radiación no ionizante, que ha generado preocupación sobre la seguridad del uso del teléfono celular. Las radiaciones no ionizantes, entre las que están las ondas de radio FM, las microondas y las ondas de radiofrecuencias empleadas en la telefonía celular, son de baja energía, y los estudios realizados indican que no pueden dañar el ADN dentro de las células. Según indica la American Cancer Society en un artículo publicado en diciembre de 2014 y revisado en noviembre de 2018, sólo las radiaciones de tipo ionizante —como los rayos X, los rayos gamma y la luz ultravioleta— tienen la capacidad de dañar las células, causando cáncer.

El artículo —actualizado al 9 de enero de 2019— del National Cancer Institute titulado Los teléfonos celulares y el riesgo de cáncer indica que el cuerpo humano absorbe energía de los dispositivos que emiten radiación electromagnética de radiofrecuencia, como es el caso de los smartphones, pero que hasta ahora no existe evidencia consistente de que la radiación no ionizante incremente el riesgo o sea precursor de cáncer en humanos.

No obstante, el que no exista hasta ahora evidencia de que el uso del celular provoque cáncer en las personas no quiere decir que no tenga efectos en el organismo. Un estudio realizado por investigadores del Instituto Suizo de Salud Pública y Tropical (Swiss TPH), publicado en marzo de 2018, encontró evidencia de que la exposición acumulada de dispositivos móviles tiene efectos negativos la memoria figurativa de los adolescentes, afectando la capacidad para dar sentido a los objetos, patrones y formas.

Este experimento se realizó a lo largo de un año, con casi 700 adolescentes entre las edades de 12 y 17 años en Suiza.

"Esto puede sugerir que, de hecho, las ondas de de radiofrecuencia absorbidas por el cerebro son responsables de las asociaciones observadas", dijo Martin Röösli, Jefe de Exposiciones y Salud Ambientales del Swiss TPH al portal británico Daily Mail. La radiación acumulada tendría un efecto en el hemisferio derecho del cerebro, encargado principalmente de las habilidades espaciales, reconocimiento facial, procesamiento de la música, así como de la comprensión de imágenes y de darle sentido a lo que vemos. Los adolescentes diestros que participaron en el experimento presentaron el mayor daño, debido a que al sostener el teléfono contra el oído derecho al realizar llamadas, exponían a la radiación de forma directa al hemisferio derecho, apunta el estudio.

La cantidad de energía de ondas de radiofrecuencia del teléfono absorbida por el tejido vivo se conoce como tasa de absorción específica (Specific Absorption Rate o SAR), y se se expresa en vatios por kilogramo (W/kg) . Diferentes modelos y marcas de teléfonos celulares tienen diferentes niveles de SAR.

Los fabricantes deben reportar ante las autoridades los valores SAR de los móviles que comercializan. Tras una decisión de la Comisión Europea que data de abril de 2016, los fabricantes de teléfonos móviles han determinado desde entonces los valores de SAR en el cuerpo a una distancia no mayor a los 0.5 centímetros.

Para determinar el valor SAR para "teléfono móvil en la oreja", las pruebas exigen que el teléfono móvil se ubique junto a la cabeza en la posición de habla más habitual, a una distancia menor a los 0.5 centímetros. El valor resulta de la zona de la cabeza que haya registrado la mayor tasa absorción de radiación.

Los valores SAR se determinan de acuerdo con los estándares de medición EN 62209-1 (caso de uso "teléfono móvil en la oreja") y EN 62209-2 (caso de "operación con el teléfono celular en cercanía con el cuerpo") con la ayuda de procedimientos puntualmente establecidos.

De forma similar se obtienen los valores SAR para “la operación con el teléfono celular en cercanía con el cuerpo”. El dispositivo debe colocarse a la distancia determinada, para proceder entonces a medir la parte del cuerpo que acumuló la mayor cantidad de radiación, valor usado para determinar la tasa de absorción específica del dispositivo evaluado.

Así, en la medida en que la superficie en contacto con el dispositivo móvil sea mayor, necesariamente la tasa de absorción resultará mayor. Los vatios por kilogramo que se expresan en el SAR se refieren entonces al mayor registro de energía acumulada en un área equivalente a la masa de un kilogramo de tejidos de cuerpo.

La Oficina Federal Alemana para la Protección contra la Radiación (Bundesamt für Strahlenschutz) tiene una base de datos completa de teléfonos inteligentes (nuevos y antiguos) con los dos valores SAR ya descritos.

El organismo alemán determina que para reducir los efectos en la salud de los campos de alta frecuencia, la tasa de absorción específica de un teléfono móvil no debe exceder los 2 vatios por kilogramo.

A continuación se presenta los listado de los 16 teléfonos celulares en el mercado con los menores valores SAR y los 16 que presentan los mayores. Los valores presentados en los gráficos corresponden únicamente a los del móvil colocado junto a la oreja.

Y estos son los de mayor radiación:

La Comisión Federal de Comunicaciones (Federal Communications Commission, FCC) señala que si bien los valores SAR son una herramienta importante para juzgar la exposición máxima posible a la energía de las ondas de radiofrecuencia de un modelo particular de teléfono celular, un solo valor SAR no proporciona información suficiente sobre la cantidad de exposición de los usuarios en condiciones de uso típicas para comparar de manera confiable modelos de teléfonos celulares individuales. Más bien, los valores de SAR sólo pretenden garantizar que el teléfono celular no exceda los niveles de exposición máximos permitidos.

¿Qué se puede hacer para reducir el impacto de la radiación del teléfono celular?

La American Cancer Society ha publicado una serie de recomendaciones para reducir la acumulación en el cuerpo de las ondas de radiofrecuencia, minimizando así sus posibles impactos en la salud:

  • Use el modo de altavoz en el teléfono o un dispositivo de manos libres, como un auricular con cable o inalámbrico. Esto aleja la antena de su cabeza, lo que disminuye la cantidad de ondas de radiofrecuencia que llegan a la cabeza.
  • Enviar mensajes de texto en lugar de hablar por teléfono puede ser otra opción para reducir su exposición.
  • Limite el uso de su teléfono celular y el de los menores de edad.
  • Considere elegir un teléfono con una tasa SAR baja.

Algunas recomendaciones más:

  • Los audífonos también liberan una pequeña cantidad de radiación, así que solo úselos cuando esté en una llamada.
  • No lleve su teléfono celular en su bolsillo, barra o en su cinturón. Manténgalo en una bolsa, mochila o maletín.
  • Duerma con su teléfono a una distancia de la cama mayor a 1 metro, y no en la cama o en una mesa de noche cercana.
  • Mantenga su teléfono apagado o en modo avión cuando no esté en uso.