Las Vegas.- Un termostato digital regula automáticamente la temperatura de una habitación; una cámara detecta si una persona está en su hogar, sola o acompañada de amigos, si es una reunión tranquila o en una fiesta; y un reloj inteligente mide los signos vitales del usuario para determinar su estado de ánimo.

Estos dispositivos envían estos datos por la red y Netflix puede hacer un análisis integral para personalizar las recomendaciones de películas y series de TV para sus suscriptores, basándose en las experiencias sensoriales, no sólo en algoritmos con datos demográficos, sociales y del historial de títulos reproducidos por el usuario.

Éste es sólo uno de los múltiples escenarios que plantea la nueva era de Internet, donde objetos que no son electrónicos son dotados de conectividad y poder de cómputo, y que están pavimentando el camino para la digitalización de los espacios físicos.

Shawn DuBravac, economista en jefe de la Asociación de Electrónica de Consumo (CEA, por su sigla en inglés) asegura que las tecnologías que se mantendrán con vida serán aquellas que a través de la digitalización mediante sensores y conectividad a la red, tengan un impacto en el mundo físico, y a su vez desarrollen un ciclo donde la información recolectada por los dispositivos permitan nuevamente generar un impacto. Y el potencial es prometedor.

" Aproximadamente 2,000 nuevos productos son lanzados durante el CES, algunos tendrán éxito pero la mayoría fracasarán. La pregunta es qué tenemos que digitalizar después. Aproximadamente el 4% de todos los objetos en el mundo están digitalizados por lo que existe una oportunidad enorme", dijo durante una conferencia con medios de comunicación, previo a la inauguración oficial del International CES 2015, la feria de electrónica de consumo más importante a nivel global organizada por la CEA.

Los móviles serán los impulsores de la digitalización al convertirse en las plataformas de interacción y control de los dispositivos conectados, dice DuBravac, pero otras tecnologías han probado su potencial para generar grandes impactos en los ambientes físicos, como las impresoras 3D, los relojes inteligentes y los drones que tendrán fuertes crecimientos en los próximos años.

De acuerdo con la CEA, la industria de drones registrará un crecimiento del 50% en ingresos globales para el 2015 para alcanzar los 130 millones de dólares y en el 2018 se espera alcancen los 1,000 millones de dólares.

Mientras que para este año se prevé que el envío de relojes inteligentes alcance las 10.8 millones de unidades en todo el mundo.

El escenario luce prometedor pero la industria aún está en un estado de experimentación, sobre todo cuando se añaden retos como el de la privacidad y seguridad cibernética en un mundo de cosas conectadas y que interactúan entre sí.

"La privacidad y la seguridad son diferenciadores y componentes claves de esa experiencia, y estamos trabajando en eso para resolver los problemas cuando la experimentación falla. ¿A qué quieren tener acceso, a qué quieren acceder los demás? Esas son preguntas que definirán el mercado", dijo DuBravac.

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