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Sector Financiero

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Pensiones, costo financiero y gasto federalizado se comieron más de la mitad del gasto

En total, entre enero y marzo se ejercieron más de 2.4 billones de pesos; quedaron disponibles para funciones sustantivas 39%; la inversión física cayó 15%.

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Para este año, de acuerdo con lo aprobado en el PEF 2026, el gasto en pensiones contributivas será de 1.70 bdp. Si se le suman los recursos que se destinarán a las pensiones no contributivas, esto aumentará a 2.2 bdp es decir, 6% del PIB.

Belén Saldívar

El pago de pensiones, el costo financiero de la deuda, y el gasto federalizado, obligaciones por las que el gobierno debe desembolsar recursos mes con mes, absorbieron más de la mitad del gasto ejercido al primer trimestre de este año, de acuerdo con la información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Entre enero y marzo pasados, estos tres rubros del presupuesto absorbieron 61 de cada 100 pesos que se gastaron de los más de 2.4 billones de pesos que se ejercieron en el periodo.

En total, estos tres rubros se “comieron” 1.19 billones de pesos del gasto público del primer trimestre.

De esta manera, el espacio fiscal, es decir, los recursos con los que se contaron para atender otras necesidades del gasto, tales como educación, ciencia, salud, seguridad, cuidados, entre otros, fue de 39 por ciento.

“Esta proporción es inferior a 41.4% registrado en el 2025 y anticipa presiones crecientes sobre el margen de maniobra del Gobierno Federal (...) esta estructura refleja una elevada rigidez presupuestaria, ya que solo 38.9% del gasto quedó disponible para funciones sustantivas como educación, salud e inversión pública”, aseveró el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

En este sentido, la organización México Evalúa señaló que estos gastos han dejado de lado otros rubros importantes, como lo es el de la inversión en infraestructura, la cual ayuda a impulsar el crecimiento económico del país.

En el mismo periodo, la inversión física cayó 15% y apenas representó siete de cada 100 pesos que se gastaron en el primer trimestre.

“Vivienda y servicios a la comunidad (Aportaciones federales) tuvo 41 de cada 100 pesos de inversión. Salud y Educación están en el olvido con siete y cuatro pesos, respectivamente”, añadió la organización.

La “bomba” de las pensiones

Las pensiones, desde hace ya muchos años, han sido consideradas como una “bomba de tiempo” debido al cambio demográfico en el país, donde poco a poco cada vez más porcentaje de la población ha empezado a envejecer.

“En el mediano y largo plazos, la dinámica demográfica constituye uno de los principales factores de riesgo fiscal. La transición de una pirámide poblacional predominantemente joven hacia una estructura más envejecida implica un menor número de trabajadores activos por cada persona en edad de retiro. Este fenómeno puede traducirse en una presión creciente sobre las finanzas públicas, al reducirse la base de contribuyentes y aumentar simultáneamente la demanda de gasto social”, consignó Hacienda en los Criterios Generales de Política Económica 2026.

En este sentido, en el primer trimestre del año el gasto en pensiones –sin considerar aquellas que se otorgan vía apoyos sociales– fue de 424,059 millones de pesos, lo que representó un aumento de 6.1% en comparación anual.

Así, las pensiones crecieron más que el gasto total en el periodo, que aumentó a una tasa de 2.6% anual, mientras que los ingresos públicos, parte esencial con la que se financia el presupuesto, cayeron 0.7 por ciento.

Para este año, de acuerdo con lo aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, el gasto en pensiones contributivas será de 1.70 billones de pesos. Si se le suman los recursos que se destinarán a las pensiones no contributivas, esto aumentará a 2.2 billones de pesos, es decir, 6% del Producto Interno Bruto (PIB).

Menor servicio de deuda, más participaciones

Del lado del costo financiero de la deuda, otra de las grandes presiones del gasto público y que contempla los recursos que se destinan al pago de intereses y otras comisiones que se pagan por la deuda adquirida en años pasados, en el primer trimestre del año mostró una disminución respecto al mismo periodo del 2025.

En total, el gobierno de Claudia Sheinbaum desembolsó 305,404 millones de pesos al servicio de la deuda, lo que representó una caída anual de 3.1%, además de resultar 47,235 millones de pesos por debajo de lo programado.

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, a cargo de Édgar Amador Zamora, la reducción del costo financiero de la deuda tuvo que ver con la apreciación del peso frente al dólar en el periodo, así como por una “gestión activa de la deuda”.

El costo financiero de la deuda pública llegará, este año, a un nivel no visto en más de tres décadas, de acuerdo con lo aprobado, ya que llegará a 1.57 billones de pesos.

Por su parte, entre enero y marzo, el gasto federalizado, que se compone de las participaciones y aportaciones (éstas son recursos etiquetados o condicionados a fines específicos como salud o infraestructura) a los estados y municipios, y fue de 755,153 millones de pesos, un aumento anual de 8.5 por ciento.

Para el cierre del año, se espera que el gobierno federal haya transferido a los estados y municipios un total de 2.82 billones de pesos.

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