Con la finalidad de atacar el rezago de vivienda en las comunidades más pobres del país, es necesario otorgar subsidios inteligentes a la población de estos segmentos, es decir que sólo se otorgue un apoyo de inicio para que ellos mismos, con el tiempo, puedan generarse las soluciones adecuadas a sus necesidades y posibilidades, indicó Fernando Mendoza, director general del Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda México.

El Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda México, que es parte de la organización Hábitat para la Humanidad, lleva desde el 2018 un proyecto para otorgar soluciones de mejoramiento a familias que radican en la zona de los Altos de Chiapas, en donde los beneficiarios se involucran con ahorro, mismo que se acompaña de crédito y subsidio, otorgado por organizaciones locales.

“Estas familias ahorran en promedio 2,500 pesos anuales y no tienen acceso a esquemas de financiamiento (...) Con el ahorro que empiezan a generar en este programa, ellos prácticamente ponen 25% de la solución y las organizaciones participantes aportan 75% restante”, detalló en entrevista Mendoza.

De acuerdo con el representante del centro, en esta etapa se realizaron 97 soluciones de vivienda, mismas que se enfocaron principalmente en mejoramiento e instalación de techos y pisos de las viviendas y tuvieron un valor de entre 4,000 y 5,000 pesos cada una.

Mendoza citó cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social que arrojan que alrededor de 73.6 millones de personas en México se encuentran excluidas del mercado formal de la vivienda, pues no perciben ingresos equivalentes a cinco salarios mínimos.

El representante del Centro Terwilliger indicó que las personas que estuvieron en la primera etapa de dicho esquema pasaron a una segunda fase, donde de igual forma se les pide un ahorro, que se acompaña de subsidio y crédito, para otro tipo de solución habitacional, que en este caso fue para la adquisición e instalación de fogones ecológicos.

“En esta fase hemos generado 87 soluciones más, donde se les proporcionó, a solicitud de los beneficiarios, fogones eléctricos, cada uno con un valor de 2,500 a 3,000 pesos”, acotó.

Para una tercera fase, se contempla que, con el ahorro generado, se pueda decidir un tipo de financiamiento solidario entre los beneficiarios, donde ellos decidan cuánto prestar y las condiciones del financiamiento.

“Se deben generar modelos sobre cómo especializar el esquema de financiamiento a la vivienda, porque al final del tiempo eso le da un patrimonio a las familias, es una garantía en el tiempo para ellas”, expuso Mendoza.

“Tienen que otorgarse subsidios inteligentes, donde se otorga un apoyo de inicio, pero en el futuro ya no se dependerá de otros programas (...) Lo consideramos como una buena opción para las poblaciones más deprimidas del país”, agregó.

Invita a sumar

Aunque este modelo podría replicarse en otros estados, como Oaxaca y Yucatán, el Centro Terwilliger busca apoyo de más organizaciones, incluso autoridades gubernamentales, para proveer este tipo de soluciones a la población de más bajos ingresos.

“Necesitamos aliados. Uno de los problemas en el país es la informalidad, 50% de la población está en la informalidad y de ese porcentaje sólo 10% tiene acceso a servicios financieros. Si podemos hacer que los gobiernos cofinancien para generar fondos de ahorro, podemos generar las bases para generar temas de inclusión, se podría hacer un gran cambio”, expresó.

¿Qué es Hábitat para la Humanidad?

Es una organización civil que opera en México desde hace 30 años; se especializa en desarrollar soluciones de vivienda adecuada para familias de bajos recursos económicos. Por medio del Centro Terwilliger, busca la creación de ecosistemas de mercado de vivienda más eficientes e inclusivos, con el fin de ofrecer vivienda digna para personas de escasos recursos.

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