Pese a que menos de la mitad del sector empresarial sabe qué es una sociedad financiera de objeto múltiple (sofom), las entidades que operan bajo esta figura son los intermediarios financieros no bancarios más relevantes del mercado del crédito, aseguró Juan Pablo Graf Noriega, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En su participación en la toma de protesta de Felipe Salaices como nuevo presidente de la Asociación de Sofomes en México (Asofom), Graf Noriega indicó que, en la actualidad, estos intermediarios tienen la oportunidad de ser actores relevantes en la reactivación económica del país, al alcanzar segmentos que, otro tipo de figuras, como los bancos, no han podido cubrir.

“Aun cuando sólo 45% de los empresarios en México saben que es una sofom, se constituyen como los intermediarios financieros no bancarios más relevantes en el mercado del crédito... tienen la oportunidad de alcanzar sectores y latitudes a los que no llegan los bancos para ampliar los servicios financieros y, de hecho, para competir con otros intermediarios en brindar productos de crédito y mejores condiciones”, comentó Graf Noriega.

Las sofomes son sociedades anónimas cuya finalidad se centra en el otorgamiento de crédito, arrendamiento o factoraje financiero. En este contexto, existen más de 1,700 de estas instituciones que operan bajo el mote de no reguladas, pero que son supervisadas por la CNBV en materia antilavado, y otras 42 funcionan bajo la figura de reguladas, es decir, que tienen una vigilancia de manera prudencial por parte de la autoridad.

De acuerdo con datos de la Asofom, en la actualidad las sofomes cuentan con una cartera de crédito de 1.1 billones de pesos, de los cuales 50% se encuentra en entidades no reguladas y 50% en reguladas.

Graf Noriega enfatizó sobre la necesidad del sector para mejorar la administración de riesgos, especialmente en áreas financieras, tecnológicas, de seguridad de información e integridad de las operaciones.

Crecimiento destacado

En su intervención, Jorge Meléndez Barrón, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda, destacó el crecimiento de este sector en el financiamiento al sector privado. En el 2015 su participación era de 2% y en la actualidad es de más 5 por ciento.

“Las sofomes representan en la actualidad una de las fuentes del financiamiento al sector privado más relevantes, sólo detrás de bancos en su conjunto (...). Prácticamente están a la par de la banca de desarrollo, 5.2 o 5.3% de participación en el financiamiento al sector privado”, acotó.

Meléndez Barrón resaltó la oportunidad que tienen estas entidades para utilizar herramientas tecnológicas en favor de su operación, como las interfaces de programación de aplicaciones, conocidas como APIS, por las cuales pueden intercambiar información con otras instituciones al amparo de la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera.

“Hay muchas oportunidades en este sector y estamos seguros de que las sofomes, como elementos disruptivos de cambio y de competencia en el sector financiero, lo van a aprovechar”, apuntó el funcionario.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx