Ante un mejor entorno que el de principios del 2017, con la llegada a la Presidencia de Estados Unidos de Donald Trump, Scotiabank modificó al alza su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en el 2017 de 1.4 a 2.0% y de 2.1 a 2.5% para el 2018.

Ambas tasas (empero) son inferiores al potencial y la incertidumbre es todavía alta , destacó el banco de capital canadiense en su Panorama Global, capítulo México.

Ahí destacó que las expectativas de crecimiento económico no son tan sombrías como al principio del año, y aunque hay señales positivas en algunos sectores, su efecto es todavía débil.

Todo parece indicar que la mayor parte de la incertidumbre en torno al futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se ha disipado, puesto que la administración Trump se abstuvo de disolver el acuerdo y decidió, en cambio, comenzar el proceso de renegociación .

Scotiabank señaló que con la desaparición de la amenaza de ruptura del TLCAN se ha retirado un gran peso de los indicadores financieros mexicanos, prueba de esto es que el peso se ha apreciado considerablemente desde el máximo que alcanzó justo antes del día de la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos.

Refirió que en el escenario macroeconómico anterior se suponía fundamentalmente que la inversión se vería muy afectada por la intensificación de la incertidumbre, y de hecho sí hubo un impacto notorio, pero ahora los planes se estarían reanudando y el impacto real no sería tan profundo y prolongado como se pensó al principio.

Riesgos en inflación

En lo referente a la inflación, el documento refirió que, después de llegar a los niveles más bajos de la historia hace un par de años, ahora sufre el impacto de factores como el incremento fuerte del precio de las gasolinas y el efecto de la depreciación aguda del peso de meses anteriores.

Aunque esta alza abrupta de la inflación se explica en gran medida por factores transitorios y debería absorberse rápidamente durante el 2018, lo cierto es que plantea un riesgo serio para la dinámica inflacionaria. Si aparecen efectos de segunda ronda, entonces las expectativas a mediano y largo plazos podrían comenzar a incrementarse, con lo que se mantendría fácil y obstinadamente por encima del nivel de 4% más tiempo de lo esperado .

En cuanto a la política monetaria, Scotiabank mencionó que ha estado reaccionando en respuesta a la amenaza de una inflación más alta y el cambio de las condiciones de los mercados internacionales, derivado de la postura más decisiva de la Reserva Federal de Estados Unidos.

En este sentido, aunque algunos analistas estiman que ya empezará a moderarse, Scotiabank considera que las próximas medidas monetarias dependerán del comportamiento de la inflación y preve un aumento más a la tasa de referencia de 25 puntos base antes de que concluya el año, y otro más en el 2018, tras lo cual se estabilizaría en 7.50% por muchos meses .

Scotiabank agregó que otra reacción significativa de la política monetaria es la de la política fiscal, pues en caso de que se logre el superávit primario de 0.5% del PIB para el 2017 y de 1.0% en el 2018, las finanzas públicas entrarían en una situación más disciplinada.

Junto con el remanente de operación histórico que obtuvo el Banco de México, esto reduce considerablemente el riesgo de una rebaja de las calificaciones de deuda pública .

Elección 2018

Scotiabank aseguró que gracias a las reformas estructurales grandes oportunidades de inversión se han abierto en el país, pero, si el presidente electo en julio del 2018 no pretende darles curso, se podrían perder oportunidades importantes y el crecimiento se vería afectado.

Puesto que AMLO tiene buenas probabilidades de convertirse en el próximo presidente de México y puede intentar implementar políticas poco favorables para los mercados (como el retiro de la reforma energética), no descartamos que esta incertidumbre adicional afecte las inversiones e impida la aceleración del crecimiento .

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