El decreto que ordena la desaparición de los fideicomisos públicos y que sus recursos se trasladen a la Tesorería de la Federación, provocará que el dinero alojado en estos instrumentos pase a ser utilizado a discreción por la Secretaría de Hacienda e impediría destinar partidas a actividades lícitas específicas, según un análisis de la consultoría TMSourcing.

De acuerdo con la firma, especializada en la creación de fideicomisos, este decreto sólo aplica, con sus excepciones para aquellos fideicomisos en los que el fideicomitente sea alguna dependencia federal o alguna entidad paraestatal, por lo que los fideicomisos privados no estarían en riesgo.

“Al cancelar o extinguir estas operaciones, lo único que se genera es dejar de destinar dichos recursos a fines lícitos y determinados para ser utilizados a discreción de la SHCP”, explica la firma en su análisis.

El pasado jueves, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual se ordena a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal llevar los procesos para extinguir o dar por terminados todos los fideicomisos públicos sin estructura orgánica, mandatos o análogos de carácter federal y concentrar sus recursos, a más tardar del próximo 15 de abril, en la Tesorería de la Federación.

El análisis de TMSourcing destaca que dicho decreto prevé exclusiones para aquellos fideicomisos que hayan sido constituidos por mandato de ley o derecho legislativos, así como aquellos instrumentos que tengan como fin atender emergencias en materia de salud o cumplir con obligaciones laborales o de pensiones, así como aquellos que sirvan como mecanismos de deuda pública.

“Algunos de los fideicomisos que están exceptuados por ser fondos de pensiones son los fondos de pensiones del Sistema Banrural, de Banobras, de Bancomext, de Fonatur, de Nafin, etcétera”, destaca la consultoría.

Impacto en proyectos clave

Según la firma, con este decreto desaparecerán fideicomisos que sirven como herramienta para proyectos clave en áreas prioritarias.

“El fideicomiso público sirve como herramienta para sacar adelante proyectos clave para áreas de desarrollo consideradas prioritarias y de interés público, entregando recursos a entidades con tecnologías e infraestructuras necesarias para llevarlos a cabo”, indica la firma.

Según la consultoría, es falsa la creencia de que los fideicomisos públicos no pueden devolver sus recursos a la Tesorería de la Federación una vez transcurrido el año fiscal, pues así lo establece la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH), en su artículo 124.

“Existe la creencia de que al final del ejercicio fiscal y con el objeto de no devolver los recursos a la Tesorería de la Federación (Tesorería), se creaban este tipo de fideicomisos, lo cual no hay manera que diste más de la realidad, toda vez que en el penúltimo párrafo del artículo 214 del Reglamento de la LFPRH lo prohíbe”, destaca la firma.

De acuerdo con el decreto, uno de los argumentos para la desaparición de dichos instrumentos es el combate al despilfarro de bienes y recursos nacionales, con el fin de administrar eficientemente los mismos.

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