“No invertimos en México pensando en el corto plazo”
Es la inversión más importante fuera de EU; el crecimiento de la entidad se buscará de forma orgánica.
“Independientemente de cualquier resultado (electoral), vamos a continuar invirtiendo como venimos invirtiendo ahora”.
Lo anterior lo asegura Ernesto Torres Cantú, director general de Grupo Financiero (GF) Citibanamex, uno de los principales del país, quien actualmente tiene vigente en México una inversión por 25,000 millones de pesos para los siguientes cuatro años.
En entrevista, el banquero menciona que no se llega a invertir ese monto en un país, pensando en coyunturas de corto plazo. Además, destaca, es la inversión más importante del grupo fuera de Estados Unidos, donde está la casa matriz.
“En lo que verdaderamente piensas es en las perspectivas de largo plazo que tiene el país, porque estamos presentes en más de 90 países, podemos escoger invertir en cualquiera de estos. ¿Por qué escogimos México? Porque creemos que lo que viene para el país en términos de los fundamentales de la economía, es muy bueno”, señala.
Como ejemplo, destaca el bono demográfico, el crecimiento de la clase media, el nivel educativo y la importancia del sector manufacturero del país, entre otros.
A finales del 2016, a la par que anunció su cambio de nombre a Citibanamex, la institución dio a conocer una inversión por 25,000 millones de pesos para los siguientes cuatro años, misma que, a decir del directivo, va en alrededor de 25 por ciento.
Ernesto Torres destaca los fundamentales de la economía mexicana, como el principal motivo para creer en el país, ello, a pesar de que hubiera un cambio de administración este año tras la elección presidencial.
“Esas cuestiones que cuestan mucho trabajo construir, no desaparecen de la noche a la mañana, al contrario, siguen potenciando, siguen mejorando y siguen creciendo. Entonces eso es lo que vemos cuando vemos México y de ahí nuestra confianza en el mediano y largo plazos; va a seguir siendo una extraordinaria inversión porque va a seguir mejorando la calidad de vida de los mexicanos”, enfatiza.
Comenta que siempre habrá coyunturas de corto plazo y prueba de ello es que mientras este año son la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la elección presidencial, en el 2017 fue el inicio de la administración de Donald Trump en Estados Unidos que en un inicio generó mucha incertidumbre.
“Entonces no hay que perder de vista los fundamentales en el mediano y largo plazos, cuando tomemos decisiones de inversión, eso es verdaderamente importante”, puntualiza.
Lo que sí considera el director de Citibanamex, es que quien gane debe mantener un compromiso con la economía de mercado, impulsar una mayor formalización de la economía, y fortalecer el Estado de derecho.
En cuanto al TLCAN, estima que se firmará este mismo año y que sea una negociación buena para los tres países que lo conforman.
En cuanto a los planes del banco para los siguientes años, Torres Cantú hace énfasis en que seguirán mejorando la experiencia del cliente y con ello cada vez ganar más mercado.
“Vamos a continuar ganando participación de mercado, pero esto es consecuencia de ganarte la confianza que ya tenemos de nuestros clientes, pero también de otorgar la mejor experiencia del cliente”, señala.
El director de Citibanamex enfatiza que el crecimiento de este banco se buscará de forma orgánica, como siempre lo ha hecho.
En el 2017, Grupo Financiero Citibanamex registró una utilidad histórica de más de 24,300 millones de pesos.
“Los crecimientos que tuvimos el año pasado son los mejores de la banca en prácticamente todos los rubros. Y eso me da muchísimo gusto porque refleja la preferencia de nuestros clientes y vamos a continuar ganando participación de mercado, pero otra vez, el ganar participación de mercado, es consecuencia de ganarte la confianza y de otorgar la mejor experiencia bancaria. Como consecuencia de eso, vas a decidir darme más negocio; no es una obsesión con el tamaño, es que simplemente el tamaño sea consecuencia de otorgarte el mejor servicio”, concluye.
eduardo.juarez@eleconomista.mx