En línea con su actuar sobre la calificación soberana de México, Moody’s mantiene la perspectiva Negativa para el sistema bancario mexicano. Aunque reconoce que éste es sólido, con crecimiento de cartera y buenas utilidades, ve algunos riesgos por el actual entorno de incertidumbre.

La agencia explicó que su perspectiva Negativa para el sistema bancario mexicano incorpora el riesgo de que se deteriore la calidad de los activos, en línea con un entorno de alza de tasas de interés, inflación relativamente alta, y débil crecimiento económico, situación que, dijo, continuará pesando sobre el ingreso disponible y la capacidad de pago de los deudores.

La perspectiva sobre el sistema también refleja la perspectiva Negativa de las calificaciones de los mayores bancos del país, y está en línea con la perspectiva Negativa de la calificación de bonos del gobierno de ‘A3’, la cual fue confirmada el 27 de abril del 2017 , destacó.

En su reporte, Moody’s detalló que aunque la mayoría de los bancos mexicanos tiene limitadas exposiciones directas a compañías que exportan a Estados Unidos, incluyendo los sectores automotriz, manufacturero y agrícola, los riesgos de activos se incrementarán debido a los efectos negativos de potenciales cambios en las políticas de Estados Unidos sobre la economía mexicana en general.

Asimismo, destacó que alzas adicionales en la tasa de interés objetivo de México, la cual ya registró un aumento de 275 puntos base en los últimos 12 meses para ubicarse en 6.5%, también generarán presión en los deudores, especialmente clientes que tienen créditos comerciales a tasa variable y personas físicas con créditos al consumo.

Al mismo tiempo, los incrementos salariales no mantendrán el ritmo de alza de la inflación, especialmente en el caso de consumidores de bajos ingresos, lo cual afectará negativamente la calidad crediticia de la cartera de crédito minorista , expuso.

Pese a ello, Moody’s recordó que los bancos mexicanos no han modificado sus objetivos de crecimiento de cartera para este año, los cuales se muestran optimistas en el contexto de un menor crecimiento económico, poniendo presión adicional sobre el riesgo de activos.

Moody’s espera que la cartera vencida de los bancos, que actualmente se encuentra en niveles históricamente bajos, se incremente a alrededor de 2.7% de los créditos brutos para el cierre del 2017, desde 2.2% del 2016.

De igual forma consideró que cualquier depreciación adicional del peso aumentará la presión en el desempeño de créditos en moneda extranjera, los cuales representan alrededor de 15% del total de créditos, aunque según registros, la mayoría de éstos se otorgaron a compañías con ingresos en moneda extranjera, lo que genera una cobertura natural.

Por otra parte, la calificadora mencionó que aunque la exposición de los bancos a la empresa petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y a sus proveedores permanece alta, la situación financiera de la compañía se ha fortalecido desde el año pasado gracias a los mayores precios del petróleo, la implementación de un programa de reducción de gastos y una mejor posición de liquidez.

Moody’s refirió que los mayores riesgos de activos también se mitigan con los buenos niveles de capital y colchones de rentabilidad.

No obstante el esperado incremento en costos crediticios, la rentabilidad se fortalecerá para los principales bancos del país, aun si se debilita para los más pequeños.

Gracias al muy buen acceso a depósitos de menudeo de bajo costo, los márgenes de interés neto (NIM, por su sigla en inglés) de los principales bancos se ampliarán conforme se incremente la tasa de interés objetivo de México y estos bancos aumenten el rendimiento de sus carteras de crédito. Por otro lado, los NIM de los bancos pequeños podrían estrecharse conforme la competencia restrinja su capacidad para trasladar el incremento de los costos de financiamiento a sus clientes .

Aunque Moody’s espera que la liquidez continúe ligeramente a la baja conforme el crecimiento de crédito se mantenga alto, la mayoría de los bancos (incluyendo todos los más grandes) continuarán cumpliendo cómodamente con los requerimientos del Coeficiente de Cobertura de Liquidez de Basilea III, pese a que éstos estarán totalmente implementados en el 2019.

La perspectiva Negativa del sistema bancario también considera un deterioro potencial en la capacidad del gobierno para dar apoyo financiero a los bancos en una situación de estrés, como lo refleja la perspectiva Negativa asignada a la calificación de bonos soberanos de México, aun cuando la disposición del gobierno para proveer dicho apoyo continúa siendo alta .