Falsificar firmas, fechas, fotografías y otro tipo de documentos son prácticas ilegales que realizan algunos agentes promotores de administradoras de fondos de ahorro para el retiro (afores) para cambiar a una persona de afore y ganarse una comisión o bien, cumplir con las metas que les exige la administradora en la que trabajan.

De acuerdo con diversas declaraciones de agentes promotores de afores a quienes entrevistó El Economista, a pesar de los candados que ha implementado la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) para evitar los traspasos indebidos, el ingenio o mañas de algunos promotores son sorprendentes.

Es increíble cómo se las ingenian para robarse las cuentas. Me tocó ver a compañeros que falsificaban la firma de los trabajadores o hasta la misma credencial de algún promotor para hacer el traspaso. Fueron despedidos, pero aun así es sorprendente el ingenio del mexicano, si lo usaran para lo bueno sería maravilloso , expresó Alejandro Ibarra, agente promotor de una afore.

Un exagente promotor que pidió no ser identificado comentó que a uno de sus compañeros lo despidieron por falsificar información sobre los comprobantes de domicilio que se requieren para realizar el traspaso de cuenta a otra afore.

Este agente recortaba el nombre del cliente y lo pegaba en un recibo de Telmex que estaba vigente para cumplir con el trámite. Como el comprobante de domicilio se le vencía y le daba flojera regresar con su cliente para pedirle un nuevo comprobante, realizaba esta práctica, que finalmente es un fraude .

Comentó que la sobrerregulación que existía entre el 2003 y el 2007 (cuando él era agente), orillaba a los agentes a recurrir a este tipo de malas prácticas. Había tantos papeles que tenían que llenar y firmar los clientes que se volvía complicado; si te faltaba una sola firma, el traspaso no se ejecutaba y a algunos promotores se les hacía fácil falsificar las firmas .

Agregó que durante ese tiempo, se pagaba a los agentes promotores una comisión por cada cuenta, dicha comisión dependía del saldo que registrara la cuenta del trabajador; es decir, entre mayor era el saldo, más comisión recibían. La meta de un promotor era registrar un mínimo de tres intercambios al mes.

Actualmente, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) realiza un proceso tipo juicio a cuatro afores por presuntamente realizar prácticas monopólicas absolutas, entre las que se destaca el hecho de que estas administradoras se hayan puesto de acuerdo para repartirse el mercado. Este juicio implica tanto a directivos como a promotores agentes que se hayan visto involucrados en prácticas ilegales, explicó Carlos Mena Labarthe, titular de la Autoridad Investigadora de la Cofece.

Generaciones nuevas, ?poco atractivas

Para los agentes promotores, resultan más atractivas las cuentas de los trabajadores registrados en la Ley del IMSS de 1973, dado que registran saldos mayores en sus cuentas de retiro que los de la nueva generación de 1997, pues si registran una cuenta con saldo mayor, reciben una mayor comisión.

Las cuentas que están registradas en la ley 97 no son tan atractivas para los promotores, porque es gente joven que apenas está empezando a trabajar; es muy intermitente su trabajo. No hay tanta formalidad, como en los de la ley 73, que son más arraigados , expuso el agente promotor Ibarra.

Detalló que si bien hay jóvenes que obtienen un buen salario, muchas veces su patrón los registra con un salario mínimo y, por tanto, la aportaciones que entran para su cuenta de ahorro para el retiro son menores que su saldo.

Al cierre del 2015, las administradoras registraron 1 millón 822,233 traspasos, de los cuales 56.3% se realizó en cuentas de la generación de transición; es decir, trabajadores que registran saldos mayores a los trabajadores de la Ley del IMSS de 1997, según datos de la Consar.

De las más de 54 millones de cuentas que registran las 11 afores, alrededor de 26 millones son de trabajadores que pertenecen al régimen de transición o bien de la Ley del IMSS de 1973.

Candados, ¿suficientes?

A pesar de que el año pasado la Consar publicó una serie de controles para tener una mayor supervisión sobre los traspasos que se realizan, para los agentes promotores que fueron consultados no serán suficientes, pues a su parecer siempre habrá alguien que se robe las cuentas.

Estamos muy restringidos, pero al final del día se van a evitar más las malas prácticas, aunque siempre habrá alguien que quiera aprovecharse de alguna situación , indicó la agente promotor Mónica Gutiérrez.

Ibarra coincidió y agregó que aun cuando la mayoría de los traspasos se realicen mediante tablets y la Consar ponga más candados en los traspasos, siempre habrá un agente promotor que quiera violar la ley.

Sin embargo, para el exagente promotor, que dio su punto de vista como cliente de afore, afirmó que el proceso para cambiarse de afore es más simple y más seguro, porque ahora todo se realiza por medios electrónicos.

Cuando me cambié de afore, recibí una clave a través de un SMS y después me llamaron para confirmar la clave y se realizó el traspaso. Entonces, me hizo pensar que si alguien quiere robarse mi cuenta de afore, le será más complicado .

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