La estabilidad macroeconómica no necesariamente provoca un mayor estado de crecimiento ni que disminuya la desigualdad, coincidieron analistas de Grupo Financiero Banorte.

En la edición de esta semana del podcast Norte Económico, Gabriel Casillas y Alejandro Padilla, economistas del grupo, consideraron que además de la estabilidad macro, se debe fortalecer el Estado de Derecho e instrumentar políticas que repartan mejor el ingreso.

“Necesitamos preservar la estabilidad macro, insistir en la fortaleza del Estado de Derecho, y para poder mejorar tanto el Estado de Derecho como la distribución del ingreso, es necesaria una reforma fiscal profunda, integral, en donde sea fácil pagar impuestos, que no beneficie a quien más tenga, sino que beneficie a quien más lo necesita, y así, con justicia para todos y una mejor distribución del ingreso, se pueden abrir espacios para que todos tengan verdaderas oportunidades para ir mejorando sus condiciones socioeconómicas”, expuso Gabriel Casillas.

Los especialistas subrayaron que existe la falsa creencia de que la estabilidad macroeconómica genera crecimiento económico y, por tanto, reducción en la desigualdad. Como ejemplo, mencionaron a Chile, que ha tenido un crecimiento del PIB mayor al de México, justamente por mejores condiciones en el Estado de Derecho. Sin embargo, destacaron, no por ello es una economía menos desigual.

“Creo que México es un ejemplo de que no sólo con procurar estabilidad macro ya podemos crecer; de hecho no crecimos tanto y Chile, un país que creció más y con estabilidad macro, pues no redujo la desigualdad”, apuntó el economista.

No obstante, los economistas destacaron que Chile está mejor posicionado en materia de Estado de Derecho; mientras que en México, de acuerdo con un índice en la materia, está por debajo de varios países de América Latina como Ecuador, Brasil, Colombia y Argentina.

“Este Índice toma en cuenta cuatro grandes factores: el primero las leyes, si son claras, estables, aplicadas también de una manera equitativa, y si brindan seguridad a los ciudadanos, entre otras cosas”, señaló Padilla.

Agregó: “México necesita, además de la estabilidad macro, fortalecer significativamente el Estado de Derecho para poder crecer más. Pero aún así, como vemos en Chile, no vamos a reducir la desigualdad en México, que es muy grande”.

Debe medirse mejor la desigualdad

Los economistas de Banorte coincidieron que en México prevalece una alta desigualdad, además de que no se mide bien, por lo que planteó la teoría del economista francés Thomas Piketty en su libro El Capital en el Siglo XXI.

“La desigualdad, pues debemos de poder medir muy bien la parte alta de la pirámide socioeconómica, pero también la parte baja, y entonces así restar estas dos partes de la pirámide y poder determinar la desigualdad”, puntualizó Casillas.

Los directivos de Banorte mencionaron que Piketty retomó una metodología que mide la desigualdad a partir de registros fiscales que reflejan con más precisión los ingresos de la parte alta de la pirámide, y que en el 2012, Gerardo Esquivel, quien hoy es subgobernador del Banco de México (Banxico), la utilizó para conocer el grado de desigualdad de la economía.

Casillas resaltó que la concentración de la riqueza en México también es un tema grave, pero no porque haya a quienes les va muy bien, sino que el problema es tener un porcentaje tan alto de pobreza en México.

“De acuerdo con los últimos reportes del Coneval, 48% de la población en México está en condiciones de pobreza, no se vale”, señaló.

En este sentido, los analistas de Banorte plantearon la idea de aplicar periódicamente la metodología Piketty para medir la desigualdad y organizar políticas públicas para mejorar las condiciones socioeconómicas de quienes menos tienen.

 

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