La economía presenta una tendencia negativa no vista desde la crisis financiera del 2009. La desaceleración global que ya presentaba se profundizó de manera importante con la emergencia sanitaria del Covid-19 alcanzando niveles significativamente bajos. 

El Sistema de Indicadores Cíclicos del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) mostró un deterioro económico importante sólo de febrero a marzo, el primer mes de contingencia. Esta situación refleja que éste es apenas un impacto modesto, que podría pronunciarse y prologarse durante todo el segundo semestre del 2020. 

El Indicador Coincidente, que brinda un panorama general de la tendencia de la economía, se ubicó en un umbral de 98.3 puntos, un nivel por debajo de su tendencia de largo plazo y su peor resultado desde noviembre del 2009.

Por su parte, el Indicador Adelantado, que busca anticipar las variaciones en la tendencia de la economía, se ubicó en 98.4 puntos. También por debajo de su tendencia de largo plazo y el más bajo desde agosto del 2009.

Estos resultados son producto de las variaciones negativas de los componentes de estos indicadores. Los resultados para marzo del 2020 reflejaron que el deterioro global de la economía, del comercio y del sector industrial fueron los rubros que más impactaron negativamente a la economía mexicana en este mes.

Por su parte, el mercado laboral también presentó una pérdida de dinamismo importante. 

En medio de la crisis sanitaria se ha proyectado una caída pronunciada para el PIB mexicano, que de no tomarse medidas oportunas, podría acompañarse de una profundización de la pobreza, la desocupación y la desigualdad.