Shangai.- El yuan chino registró su mayor alza diaria desde su revaluación del 2005, enviando una clara señal previa a la cumbre del G-20 del fin de semana de que Pekín está cumpliendo su palabra, al permitir una mayor flexibilidad de su tipo de cambio.

El banco central de China ha mantenido de hecho al yuan atado al dólar desde mediados del 2008, una controvertida política que apuntaba a estabilizar a la economía de mayor crecimiento del mundo durante la crisis financiera global.

Pero el Banco Popular de China (PBOC, por su sigla en inglés), el banco central, se hizo a un lado el lunes para respaldar su sorpresivo anuncio del fin de semana de que permitiría una mayor flexibilidad del yuan, haciendo frente a los críticos que argumentaban que la moneda está subvaluada y le daba a China una ventaja comercial ilegal.

Después de fijar el punto medio para el rango de fluctuación del día, el banco central dejó que su moneda subiera 0.42% a 6.7976 unidades por dólar, su mayor avance diario y un máximo de cierre desde que China revaluó la moneda e introdujo un régimen de flotación cambiaria administrada en el 2005.

En un momento, el yuan llegó a subir hasta 0.47% desde el punto medio del día, muy cerca del límite del 0.5% que raramente se había tocado en la práctica en el pasado.

Operadores explicaron que la ausencia de la intervención del banco central sugería que quería que el mercado condujera las operaciones intradiarias y así remarcar su compromiso.

Pero también demostró que mantenía el control final al fijar el tipo de referencia, en torno al cual el yuan puede fluctuar, al mismo nivel del viernes.

Agentes comentaron que era improbable que el yuan repitiera las ganancias en la misma escala en los próximos días, por lo que la fijación del punto medio del martes servirá como un barómetro importante de cuánta apreciación más está dispuesto a aceptar el banco central.

"Todavía es demasiado temprano para decir lo que el PBOC va a hacer en los próximos días, pero esperamos que la tendencia sea gradualmente más a la baja que volátil", dijo Callum Henderson, jefe global de estrategia cambiaria de Standard Chartered Bank en Singapur.

"La fijación de mañana es terriblemente importante en términos del ánimo del mercado", agregó.

La fortaleza económica de China dio confianza a las autoridades para terminar con la atadura al dólar, pero siguen preocupados de que la demanda por las exportaciones chinas no mantenga un buen ritmo dados los riesgos de la crisis de deuda europea.

El banco central descartó una revaluación por una vez de la moneda y sugirió que el yuan estaba cerca de su precio justo.

Necesita demostrar

En todo caso, según analistas, China necesita demostrar al Grupo de las 20 economías líderes (G-20), cuyos líderes se reúnen el 26 y 27 de junio en Canadá para discutir temas como los desequilibrios comerciales globales, que es serio en su compromiso de que el yuan sea más flexible.

Por su parte, Estados Unidos instó a una "vigorosa implementación" de la medida y es poco probable que algunos de los más feroces críticos de la política de China en el Congreso estadounidense se impresionen fácilmente.

El avance del yuan del lunes, pequeño en comparación con las monedas que flotan libremente, probablemente sea suficiente para aliviar las tensiones en la cumbre del G-20, comentó Ben Simpfendorfer, estratega de Royal Bank of Scotland en Hong Kong, en una nota a clientes.

Pero las tensiones podrían volver después de la cumbre, ya que el alcance de la apreciación podría decepcionar a los críticos que se quejan de que Pekín ha usado la fijación de la moneda al dólar para lograr ventajas comerciales injustas.

Cautela oficial

El anuncio del PBOC el fin de semana de que daría a la moneda una mayor flexibilidad fue aplaudida mundialmente, aunque con alguna cautela de parte de autoridades que esperan a ver lo que signifique la promesa en la práctica.

Los mercados, por su parte, no actuaban tan circunspectos.

Las monedas y las acciones asiáticas Asia subieron y los bonos del Tesoro estadounidense caían por expectativas de que la promesa de China de dar más espacio para que se mueva la moneda alivie las tensiones con las potencias occidentales y aliente a los inversores a tomar activos de más riesgo.

Las materias primas y el petróleo también avanzaban, dado que la apreciación de la moneda daría a la tercera mayor economía del mundo más poder de compra para adquirir bienes extranjeros, lo que podría ser positivo para el comercio mundial, especialmente para exportadores de materias primas como Australia, Brasil, Canadá y Nueva Zelanda.

El crudo subía más del 1%, mientras que el cobre y el zinc trepaban en Shangai en sus límites diarios.

Muchos economistas ven una mayor apreciación de la moneda en los próximos días, aunque a un ritmo más modesto.

Según un sondeo de Reuters a 33 economistas, se espera que el yuan termine el año en 6.67 unidades por dólar, con un alza del 2.4% respecto al cierre de la semana pasada, previo al anuncio de China.