Al ser la corrupción un elemento de alto riesgo para la proliferación del lavado de dinero, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ya elabora las reglas para instruir a las instituciones financieras del país sobre cómo abordar este problema y así fortalecer sus controles para prevenir el blanqueo de capitales.

De acuerdo con José Luis Ortiz Guzmán, director general adjunto de Prevención de Operaciones de la CNBV, esta autoridad ya trabaja, junto con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), para emitir en el segundo trimestre de este año las reglas para que las entidades sepan cómo abordar el riesgo de la corrupción.

“Uno de los retos es abordar el riesgo de la corrupción y estamos elaborando en la CNBV, junto con la UIF, un área de cómo las entidades financieras deben de atender este riesgo. Lo estaremos publicando en el segundo trimestre de este año y es una de las acciones que pretendemos realizar”, explicó el funcionario sin dar más detalles al respecto.

Esta acción respondería a las observaciones realizadas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el blanqueo de capitales, en el sentido de que México enfrenta un riesgo significativo de lavado de dinero proveniente de actividades como la delincuencia organizada, la evasión fiscal y la corrupción.

De acuerdo con GAFI, aunque el sector financiero demuestra buena comprensión de las principales amenazas del lavado de dinero de los grupos de la delincuencia organizada, el reconocimiento de la corrupción como amenaza principal para el blanqueo es irregular dentro del mismo.

“La noción de la corrupción como amenaza principal parecer ser irregular e insuficiente. Aunque pocas grandes Instituciones Financieras entrevistadas reconocen la corrupción como una amenaza principal de Lavado de Activos, la mayoría no lo hace”, detalló el GAFI en la evaluación que dio a conocer sobre México en los primeros días de este 2018.

En este sentido, GAFI recomendó a las autoridades mexicanas, en particular a la CNBV, mejorar la comprensión de las instituciones financieras en relación con los riesgos de lavado de dinero generados por la corrupción, así como su capacidad de gestionar dichos riesgos.

“La corrupción es un factor contextual que pude influir significativamente en la efectividad de las medidas de prevención de lavado de dinero. La corrupción hace posible el lavado de dinero y sus delitos determinantes”, detalló GAFI.

RECOMENDACIONES

Como primera recomendación a la autoridad, GAFI señaló que es necesario mejorar el análisis de la corrupción en la Evaluación Nacional de Riesgos, la cual fue publicada a finales del 2016 en su primera versión.

Como segundo punto, el organismo internacional indicó que es necesario que la CNBV solicite a las entidades financieras que identifiquen de mejor manera al beneficiario final para gestionar los riesgos y aplicar los controles necesarios.

Con respecto a esta última recomendación, el funcionario de la CNBV acotó que dentro de los manuales que tienen que presentar las entidades financieras en materia de prevención de lavado, éstas ya deben de delinear las medidas para identificar al beneficiario final; sin embargo, no todas las organizaciones tienen presente esta medida.

“Las recomendaciones del GAFI establecen que todas las entidades financieras deben de conocer al propietario real de las personas morales que son clientes de las instituciones (...) En el marco de la elaboración de la metodología basada en riesgo, hemos encontrado, como área de oportunidad, (la identificación) sobre el propietario real, pues las entidades financieras no están considerando cómo llegar a la persona física que está detrás de un cliente”, acotó.

Ortiz Guzmán indicó que otro reto para las entidades financieras es adoptar dentro de sus metodologías requeridas, la forma de cómo afrontar el financiamiento al terrorismo.

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