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Festejos del mundial exhiben fallas en infraestructura hídrica capitalina
Las inundaciones y encharcamientos registrados durante las celebraciones por el triunfo de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 evidenciaron las limitaciones de la infraestructura urbana de la capital y la necesidad de replantear el diseño de calles y avenidas para que puedan convivir con el agua, señalaron especialistas de la Universidad Iberoamericana (Ibero).

Aficionados de futbol salieron a las calles de la capital sin importar las lluvias a festejar.
Las inundaciones y encharcamientos registrados durante las celebraciones por el triunfo de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 evidenciaron las limitaciones de la infraestructura urbana de la capital y la necesidad de replantear el diseño de calles y avenidas para que puedan convivir con el agua, señalaron especialistas de la Universidad Iberoamericana (Ibero).
Tras las lluvias intensas que acompañaron los festejos posteriores al encuentro entre México y Chequia, imágenes de aficionados caminando entre zonas anegadas e incluso nadando en grandes encharcamientos en Paseo de la Reforma se viralizaron en redes sociales. Para académicos de la institución, estas escenas reflejan un problema estructural que la ciudad deberá enfrentar con mayor urgencia ante los efectos del cambio climático.
Agustín Ortega y Miguel Ángel González, académicos del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la Ibero, sostuvieron que las precipitaciones intensas ya no pueden considerarse eventos excepcionales y que las ciudades deben adaptarse a una nueva realidad hidrológica.
“La pregunta ya no es cómo sacar el agua de la ciudad lo más rápido posible, sino cómo vivir con ella de manera segura”, plantearon los especialistas.
Explicaron que durante décadas la Ciudad de México apostó por una estrategia centrada en desalojar el agua de lluvia mediante grandes sistemas de drenaje. Sin embargo, señalaron que ese modelo enfrenta cada vez mayores dificultades debido a la combinación de lluvias más intensas y extensas superficies impermeables, como avenidas, estacionamientos y explanadas urbanas.
Como alternativa, los académicos propusieron tomar como referencia experiencias internacionales donde ciertos espacios públicos y vialidades están diseñados para inundarse de manera controlada durante tormentas y recuperar posteriormente su función habitual.
La propuesta para la capital mexicana, aclararon, no implica convertirla en una ciudad de canales, sino identificar vialidades, parques y espacios públicos que puedan retener agua de forma temporal sin afectar la seguridad de la población ni paralizar la movilidad urbana.

