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Violencia armada en América Latina, de la más alta en el mundo: OEA
El flujo de armas de fuego se ha convertido en una de las principales amenazas para los países de América Latina, pues datos de la OEA advierten que el 75% de los homicidios son perpetrados a través de violencia armada.
El flujo de armas de fuego se ha convertido en una de las principales amenazas para los países de América Latina, pues datos de la OEA advierten que el 75% de los homicidios son perpetrados a través de violencia armada.
Al participar en el webinar “La sociedad civil y el combate al Tráfico de Armas en Centroamérica”, Pier Angelli De Luca Maciel, especialista y Coordinadora del Programa de Asistencia para el Control de Armas y Municiones (PACAM) del Departamento de Seguridad Pública de la Organización de los Estados Americanos (OEA), detalló que la prevalencia de la violencia armada en la región la ha posicionado con la tasa de homicidios más alta del mundo.
Por ello, alertó que los grupos armados amenazan la gobernanza de los países, provocando desplazamiento forzado, afectando derechos civiles y la vida diaria de la ciudadanía.
Pues sostuvo que el flujo de armas de fuego va de la mano con el crimen organizado y se ha convertido en una de las principales amenazas a nuestros países, ya que el impacto del tráfico de armas no se limita a delitos letales, también favorece delitos patrimoniales y de violencia de género, por lo que comprender el origen de las armas es urgente para generar políticas públicas eficaces.
En este contexto, subrayó que al menos el 50% de las armas que son decomisadas en la región, provienen de Estados Unidos, no obstante, aclaró que esto no quiere decir que estas armas fueron traficadas hacia centroamérica, ya que existen datos que indican que hay un vínculo entre mercado lícito e ilícito.
Muchos estudios muestran que estas armas fueron importadas legalmente por países centroamericanos, esto indica que hay un desvío interno de armas”, recalcó la experta del Departamento de Seguridad Pública de la OEA.
Asimismo, recalcó que América Central, donde se encuentra México, así como América del Sur, son los principales destinos del flujo global de armas.
“Lo que vemos es este vínculo entre las diferentes modalidades de tráfico. Las armas potencia estas modalidades y lo que vemos es un ciclo de violencia; los grupos organizados por un lado facilitan el tráfico de armas, la circulación ilícita y al mismo tiempo se utilizan para incrementar su poder y cometer otras modalidades de tráfico, como la de personas o narcotráfico”, agregó.
Por otro lado, destacó que los países de la región tienen grandes desafíos para poder combatir esta problemática. “Lo que vemos es que los países aún tienen debilidades importantes en la legislación y los marcos normativos nacionales que facilitan un acceso a armas”, dijo.
Además de advertir que existe riesgo entre fronteras, ya que hay una ausencia de comunicación y cooperación entre países que facilitan que las armas circulen de un país a otro. Mientras que los arsenales de las fuerzas armadas de las naciones no están bien gestionados, lo que también favorece los desvíos al crimen, ya sea por corrupción de agentes estatales o por robos realizados a depósitos judiciales.
"No hay datos que permitan dimensionar las afectaciones del Tráfico de Armas. Es fundamental la participación de la sociedad civil para tener una visión integral de la problemática...El trabajo preventivo con grupos de riesgo contribuye a reducir la violencia y a generar redes de protección en las comunidades", concluyó la experta.
De acuerdo con el Índice Global de Crimen Organizado de GI-TOC, el tráfico de armas y municiones es el tercer mercado criminal más prevalente. Los flujos de armas lícitas e ilícitas a través de las fronteras de Centroamérica y dentro de ellas, incrementan los conflictos armados regionales, potencian mercados ilícitos así como la violencia letal entre grupos criminales y de éstas con las autoridades.