El Nuevo Sistema de Justicia Penal, corre el riesgo de viciarse, generar inercias burocráticas y tener alcances limitados, si no se fija como meta dar justicia de calidad a cada caso, advirtió Luis María Aguilar, ministro y presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).

Al poner en marcha un nuevo esquema de actualización para juzgadores del sistema penal acusatorio, el ministro expuso que el esfuerzo realizado hasta el momento por el Poder Judicial ha logrado detener una inercia de ineficiencias sistémicas, actuando con responsabilidad y que el CJF no permitirá caer en el riesgo de dejar que las cosas tomen su cauce’’, o esperar a que sea el propio devenir el que acomode las cosas’’ y que sea la judicialización de las causas penales y la litigiosidad de las partes las que marquen el camino.

Al inaugurar el Encuentro de Jueces del Nuevo Sistema de Justicia Penal: Intercambio de Experiencias sobre la Operación de Centros de Justicia, Aguilar Morales convocó a los juzgadores federales a convertirse en gestores del cambio y a estar articulados para que la oferta de justicia tenga una calidad homogénea.

Por tanto el pleno del CJF, dijo, tiene claro que en estos tiempos en que parece que predomina lo efímero y que es más fácil hacer valer las modas, opiniones a base de repetición y estridencia, es cuando se debe ser fiel a su tradición, y construir los cimientos.

Agregó que lo realizado en estos dos últimos años, en relación a la implementación del Sistema de Justicia Penal en todo el país, fue lo menos difícil de algo que es intrínsecamente muy complejo y advirtió que si no enfocamos la mirada en un horizonte de justicia de calidad para cada caso concreto, este sistema en el que hemos depositado tantas esperanzas, terminará viciándose, generará sus propias inercias de burocratismos, de coyunturas .

rtorres@eleconomista.com.mx