Si bien el tema de la reforma migratoria está puesto sobre las discusiones de la política estadounidense, el ex embajador de Estados Unidos en México, Jeffrey Davidow, no prevé que se logre concretar de manera completa debido a grandes obstáculos que rodean al asunto.

En entrevista posterior a la presentación en México del informe Una agenda más ambiciosa , detalló que el mayor problema que enfrenta esta reforma migratoria es que en Estados Unidos no existe un documento de identidad que acredite a las personas que viven en estado regular o irregular. Cómo se puede conocer, quién está en EU está viviendo y trabajando en forma legal o ilegal (como se dice) si no sabemos quién está allá legalmente , explicó.

Refirió que mientras no prevé que se realice una reforma migratoria total es muy probable el tema de control y venta de armas pueda avanzarse. Soy más o menos optimista porque no es probable que se vaya a hacer todo en cuanto a la reforma, pero en cuanto a las armas se podrá hacer algo . Refirió que no se trataría de retirar las armas que ya han sido adquiridas, más de 3,000 millones en Estados Unidos, pero comenzar a abrir las discusiones sería un paso para ambos países.

Explicó que dentro de la reforma migratoria hay apartados más sencillos de avance, uno es la regulación de los trabajadores temporales. Ya hay casi un acuerdo entre los sindicatos y trabajadores , debido a que entre 50 y 70% de quien labora en el campo son personas sin documentos.

Por otro lado, las denominadas cuotas para obtener la tarjeta verde, que permite laborar en el país vecino, es factible que sufra modificaciones en cuanto a los tiempos para otorgarla.

El informe destaca que lo que ha faltado en el debate es una apreciación con respecto al aporte que hace a ambos países la inmigración mexicana, incluyendo aquellos que llegaron de manera indocumentada.

Estiman que los migrantes mexicanos -30% de la inmigración en los últimos 10 años en Estados Unidos- aportan 4% del Producto Interno Bruto a México; tan sólo el año pasado enviaron remesas a la República Mexicana de 22,000 millones de dólares, casi equivalente a la mitad de la exportación petrolera del país.