La suspensión de clases presenciales que provocó la pandemia de coronavirus no paró la violencia de género en la UNAM ya que, durante el 2020, la máxima casa de estudios recibió 328 quejas por violencia de género, de las cuales sólo se registraron 62 sanciones.

Según datos de la institución entregados a El Economista vía transparencia, de enero a diciembre del 2020, de dicho número de quejas se identificaron 309 presuntos agresores.

El número de personas que presentan una queja y el número de presuntos agresores no corresponde, debido a que una persona puede ser señalada como presunta agresora por una o más personas.

Las quejas, cabe resaltar, fueron presentadas en un contexto en el que, desde el 17 de marzo del año pasado, las actividades presenciales en la UNAM fueron suspendidas.

Los datos de quejas del 2020 por actos que violentaron la seguridad de estudiantes y trabajadoras de esta institución mantuvieron un nivel alto.

El último informe sobre la implementación del protocolo para la atención de casos de violencia de género en la UNAM, que comprende cifras de junio del 2018 a junio del 2019 indicó que 436 personas presentaron quejas por posibles hechos de violencia de género ante el Subsistema Jurídico de la UNAM, a partir de las cuales se identificaron a 385 personas presuntas agresoras.

Un ciclo antes, de junio del 2017 a junio del 2018, se contabilizaron 251 quejas, a partir de las cuales se identificaron a 256 personas presuntas agresoras.

Mientras que el primer informe sobre la Implementación de Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en la UNAM, que comprendió del 29 de agosto del 2016 a junio del 2017, en la UNAM se contabilizaron 234 quejas por posibles hechos de violencia de género, derivado de lo cual se identificaron 203 personas presuntas agresoras.

Sanciones administrativas

Ya que la UNAM no puede procesar denuncias penales ni tipificar las conductas posiblemente catalogadas como hechos delictivos, sus autoridades sólo se limitan a aplicar sanciones en el ámbito administrativo.

Durante 2020, de las 309 personas señaladas como agresoras por violencia de género, la UNAM abrió 294 procedimientos, ello en virtud de que 15 presuntos agresores eran externos a la institución, o no fue posible identificarlos.

Mientras que, de los procedimientos iniciados el año pasado, 224 continúan en trámite y sólo 70 se encuentran concluidos.

De los expedientes concluidos, en 62 hubo sanciones; en tres casos la UNAM no encontró elementos para sancionar; en uno se tuvo “un procedimiento alternativo”; en dos hubo desistimiento de la persona quejosa; y en otros dos casos, la persona agresora presentó su renuncia.

Según los reglamentos de la UNAM, las sanciones para los alumnos pueden constituir desde una amonestación hasta la expulsión definitiva de la institución.

Mientras que para el personal académico o administrativo, abarcan la amonestación, suspensión o rescisión del contrato de trabajo.

No obstante, los estatutos de la máxima casa de estudios también contemplan diferentes procedimientos para atender quejas por violencia de género que dependen del estatus de la persona que haya cometido la falta y son resueltas por diferentes autoridades.

Las cifras de los informes de la UNAM indican que más de 50% de las mujeres que presentan una queja se encuentran entre los 18 y 24 años, mientras que los tipos de violencia de género que se presentan con mayor frecuencia son: sexual; psicológica y física, seguidas por acoso y violencia patrimonial.

La UNAM ha reconocido que, para atender la violencia de género, se deben “mejorar las estrategias institucionales adoptadas”.

maritza.perez@eleconomista.mx