La relación que decida entablar el nuevo dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) con el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador será determinante para marcar la interacción y evitar conflictos de los grupos internos dentro del tricolor, consideraron especialistas.

“Enfrentar y mantener una posición dura y crítica, o comenzar a acercarse a Morena para apoyar algunas de las iniciativas es lo que va a marcar la conflictividad dentro del PRI. Varios grupos internos no buscan aliarse con López Obrador, entonces van a estar debatiendo y en conflicto si Alejandro Moreno decide acercarse a Morena”, consideró el analista político José Antonio Crespo.

Manifestó que, si el PRI busca un cambio verdadero, debe modificar su estructura externa, vincularse con otros grupos, sectores y organizaciones, así como mantener una posición muy crítica del presidente de la República.

“Igual y no serviría, pero tendrían que intentarlo, porque de lo contrario los votantes que se vayan separando de López Obrador, o que son críticos a López Obrador, jamás van a voltear a ver al PRI para votar por ellos nuevamente”, opinó el también investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Puntualizó que si el PRI busca renovar la percepción del partido, lo primero que debe hacer es condenar los actos de corrupción cometidos por los funcionarios priistas y expulsar del partido a aquellos militantes a los que se les comprueben dichos actos.

“Esto no significaría aliarse a Morena, sino exigirle a que cumpla con su objetivo de combatir la corrupción, porque López Obrador ha declarado que no quiere aplicar la ley al pasado, sino nada más el presente, para no desestabilizar la situación con (una) venganza”, por lo que el experto consideró que entonces una posición crítica de cualquier partido es exigirle al Ejecutivo federal que sancione la corrupción en los partidos políticos.

Por su parte, José Fernández Santillán, investigador del Instituto Tecnológico de Monterrey, dijo que el desarrollo de las elecciones para elegir al nuevo presidente del partido reafirmó la imagen del tricolor.

“El PRI ha sido un partido que tradicionalmente ha sido conocido como un partido corrupto y que ha cometido a lo largo de su historia fraudes de todo tipo. Ahora el PRI se hizo fraude a sí mismo”, señaló.

Explicó que una de las condiciones para que se desarrollen elecciones democráticas es que la competencia sea pareja, “y en este caso no lo fue, ya que la preferencia estaba cargada hacia Alejandro Moreno”.

Aseveró que ya había un pronunciamiento público por parte de los ejecutivos estatales a favor de Alejandro Moreno, exgobernador de Campeche, a excepción de la mandataria de Sonora, Claudia Pavlovich.

“Sí hubo irregularidades y, sobre todo, descaradamente fue cargada a favor de Alejandro Moreno”.