Los organismos autónomos son vitales para la vida democrática del país y debilitarlos pone en riesgo la tutela de derechos fundamentales de las personas, defendieron integrantes de organizaciones sociales, académicos y titulares de entes autónomos.

Al abrir el conversatorio digital “Instituciones Autónomas de México”, la comisionada presidenta del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Blanca Lilia Ibarra, afirmó que las instituciones autónomas son el resultado de un largo proceso de consolidación democrática y maduración institucional que ha reconfigurado la vida pública del país.

Enfatizó que el INAI se ha constituido en un componente central para renovar las relaciones entre autoridades y ciudadanos, al impulsar una exigencia generalizada de contar con gobiernos más transparentes, abiertos al escrutinio, la evaluación y la rendición de cuentas.

A su vez, el comisionado Adrián Alcalá Méndez sostuvo que en México se necesitan autoridades que funcionen sin ningún tipo de presiones políticas o económicas, que eviten la concentración de poder en una sola persona u órgano.

Asimismo, mencionó que “el INAI no fue un capricho político, ni una ocurrencia. Es el resultado de años de análisis y de reclamos sociales y académicos”.

En tanto, el titular del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Julio Santaella, subrayó que los órganos autónomos forman parte del Estado y no de un gobierno, además de obedecer a una dinámica de algún problema en específico a resolver.

Cuestionó la efectividad de la eliminación de los organismos autónomos, como lo fue la cancelación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), a la vez que llamó a reflexionar sobre las consecuencias de dicha acción.

Santaella afirmó también que la inversión presupuestal que el país realiza en los organismos autónomos se justifica plenamente por el aporte que dan a la democracia nacional.

En su intervención, el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, consideró que la virtud más importante de los órganos autónomos es su independencia, tanto del poder público como del privado, al tiempo que se mostró abierto a la autocrítica de estas figuras.

En tanto, Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, dijo que los órganos autónomos “no están para servir al poder”, aunque en ocasiones esta premisa “es olvidada por algunas figuras del gobierno”.

maritza.perez@eleconomista.mx