El director del Centro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) en México, Roberto Martínez Yllescas, dijo que los instrumentos y la metodología de la política económica y financiera del país siguen el curso o la pauta del buen quehacer en esa materia en el mundo.

Entrevistado tras impartir una conferencia magistral en el foro “La participación ciudadana como instrumento para la evaluación de políticas”, ponderó la austeridad, las medidas de restricción del gasto y la disciplina en esa materia de la administración federal actual, encabezada por Andrés Manuel López Obrador.

“Es una medida necesaria, efectivamente porque hay, vamos a decir, cierta turbulencia en los mercados financieros internacionales y se ve con buenos ojos a los países disciplinados en el gasto público, particularmente los países emergentes”, expuso.

Dijo que los resultados de las medidas adoptadas por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador de austeridad y contracción del gasto para liberar recursos que pueda canalizarse a programas sociales y construcción de proyectos claves de infraestructura se verán en un mediano o largo plazos.

“Por un lado se tienen que concluir los proyectos de infraestructura y ver cómo se construyen, si se construyen, qué tal funciona, cuál es su derrama económica y eso se aprecia en un lapso seis, nueve, 10 años”, señaló.

Luego de participar en el evento organizado por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), no descartó, sin embargo, que algunos efectos se vean en esta administración, “pero será ya como hacia el último tercio donde veamos qué tal les ha ido”.

Para la OCDE, subrayó, es imperativo el crecimiento incluyente, entendido como políticas públicas que deban al mismo tiempo generar crecimiento económico, pero sobre todo inclusión, y en ese sentido, elogió que el Ejecutivo federal coloque esto último en el centro de su política.

“Nadie escapa al imperativo de incluir cada vez más personas que han sido marginalizadas (sic) durante las últimas tres décadas y eso el presidente Andrés Manuel López Obrador lo ha leído bien”, resaltó.

Martínez Yllescas dijo que en su reporte del 2 de mayo pasado, la OCDE no bajó la calificación a México en el tema de deuda, sino que dio una señal precautoria y que la incertidumbre económica es generalizada en el mundo.

“No es que esté bajando estrictamente la calificación de la deuda porque no está en el umbral negativo que hace que los países se encuentren, que les cueste más caro el manejo de la deuda pública, de la deuda soberana; se trata simplemente de una señal precautoria”, dijo.

No obstante, reconoció que hay cierta preocupación por parte de los mercados respecto al pronóstico de la tendencia de la economía en México, aunque aclaró que en ese mismo reporte de la OCDE del 2 mayo se reflejó que la incertidumbre económica es global, pero con presión a los países emergentes.

El directivo del organismo internacional subrayó la importancia de mantener las señales claras de la situación de las finanzas públicas en general del país y mantener esa puntualidad en la información acerca de las variables macroeconómicas fundamentales.

En la revisión de la economía de México, el reporte de la OCDE prevé un crecimiento económico para México de 1.6% para este año y de 2.0% para 2020, agregó.