La capacidad de infraestructura de ultra congelación con que cuenta el gobierno federal, requerida para conservar la vacuna contra Covid de Pfizer —cuyas primeras 250,000 dosis, de un total de 34.4 millones, se aplicarán próximamente en México— se complementará con la del sector privado y la sociedad civil, ya que las instituciones públicas no tienen la necesaria, coincidieron expertos.

La doctora Guadalupe Soto Estrada, de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que la vacuna de Pfizer tiene que estar a menos 70 grados centígrados.

“Eso nunca se había hecho en la historia de la vacunación. Se tiene experiencia en mantener la red de frío. Es súper importante mantener esa red en las vacunas. Es la parte crucial, porque si las vacunas no llegan en buen estado de nada sirve vacunar a la población.

“Considero que ahorita no se tiene, todavía, toda la infraestructura que se requiere. Las autoridades están trabajando en desarrollar esta infraestructura y garantizar que se logre adquirir la vacuna en condiciones de ultra congelación”, comentó.

La epidemióloga alertó que el “personal de salud que trabaja en institutos ha referido que a veces los sistemas de ultra congelación no están funcionando adecuadamente”.

Se necesita que las autoridades destinen recursos, apuntó, para poder mantener el sistema de manera eficiente.

“Si se sale de la red de frío la vacuna ya no va a ser efectiva”, enfatizó.

Por su parte, el vocero de la Comisión de Expertos ante la Emergencia de Covid-19 de la UNAM, el doctor Jorge Baruch Díaz Ramírez, indicó que además del gobierno, la academia y la Iniciativa Privada tendrán que apoyar con la infraestructura que tengan para poder distribuir la vacuna de Pfizer.

“Hay tres sectores: el gobierno, que tiene infraestructura de ultra congelación, pero también está el de la sociedad civil organizada, en donde entra la academia, que también tiene una gran capacidad de red de ultra congelación —con toda la comunidad científica—; cuenta con todo tipo de aparatos en laboratorios y que se pueden llegar a trasladar en caso necesario. Y está la iniciativa privada”, dijo.

Ayer, el coordinador de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM, Samuel Ponce de León, ofreció el apoyo de la Universidad al gobierno federal para almacenar las vacunas.

La máxima casa de estudios, comentó, evalúa las capacidades de ultra frío en sus instalaciones para que en caso de que se requiriera, puedan almacenarse ahí las vacunas destinadas a la Ciudad de México y el área conurbada.

Equipar hospitales

Baruch Díaz añadió que también se tendrá que equipar a nuevas unidades médicas para que puedan almacenar la vacuna.

“Habrá algunas unidades de vacunación ubicadas sobre todo en algunos centros hospitalarios que tengan la capacidad de tener una red de frío de ultra congelación, que son las menos, y habrá otras unidades de atención primaria, que son las más, que se tendrán que seleccionar para equiparlas (...) Todo esto es lo que nos espera a corto plazo, hablando de (la vacuna) Pfizer”, dijo.

El especialista hizo hincapié en que el total de vacunas de esta empresa (34.4 millones de dosis) sólo abarcará a 13% de la población; es decir, a 17.2 millones de personas, puesto que se trata de un esquema de dos dosis.

“Ni para la Ciudad de México” alcanzaría, acotó Baruch Díaz.

Se prevé que con las primeras 250,000 dosis del antídoto de Pfizer se prepondere la vacunación del personal de salud.

Según cifras oficiales de la Secretaría de Salud federal, hasta 2019 sumaban 964,800 los trabajadores de las distintas dependencias públicas del sector. Lo anterior equivale a que en caso de que se apliquen todas las vacunas de Pfizer a dicho sector se inmunizaría a 12.9% de los trabajadores.

rolando.ramos@eleconomista.mx