Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM, reconoció que el crimen organizado ha incursionado en las aulas universitarias de México al captar a un gran número de jóvenes que encontraron en él 'una puerta falsa'.

Ante ello rectores de casas de estudio iberoamericanas lamentaron que la situación de violencia en México llegara a las universidades, y se acrecentara ante los niveles de desigualdad y pobreza del país que hoy afectan y marginan a jóvenes.

Entrevistado durante el II Encuentro de Rectores Universia 2010, que se realiza en esta ciudad, Juan Ramón de la Fuente dijo que actualmente existe un alto número de jóvenes que no son captados por el sistema educativo.

Se creía que iban a casas de estudio extranjeras, sin embargo, hoy, 'sin temor a equivocarnos', se confirma que han cambiado las aulas por su participación el crimen organizado y distribución de drogas, expuso.

'Es un riesgo realísimo. El crimen organizado ha captado para sus fines de distribución a un porcentaje importante de jóvenes que encontraron ahí una puerta falsa, finalmente una salida', alertó.

Consideró que el tema concentra la 'frustración de las familias' e integra la agenda del México real 'que no puede subordinarse a cifras, ni a discursos que pueden ser políticamente correctos pero que no necesariamente se traducen en acciones políticamente eficaces'.

Subrayó que criminalizar la conducta de los jóvenes no es la solución, como tampoco aplicar un enfoque de guerra contra el crimen organizado y narcotráfico.

Por el contrario, sostuvo el también ex secretario de Salud, se requiere atender el asunto con un enfoque de salud pública.

'Necesitamos que una buena parte de recursos no sólo se vaya con helicópteros e inteligencia militar, sino también quisiéramos ver programas de educación, prevención, tratamiento, rehabilitación' ante el avance del crimen organizado y el narcotráfico.

A su vez el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Berzosa Alonso-Martínez, lamentó que la violencia que vive México incursionara en las aulas de sus universidades.

Admitió que el asunto 'no tiene respuestas fáciles ni soluciones sencillas, pero la universidad debe hacer propuestas para ir resolviendo esa violencia y tratar de ir viviendo en una sociedad donde la convivencia sea posible'.

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