En México, cerca de 3 menores mueren a causa de la violencia en el país, mientras que 7 de cada 10 niños y niñas son víctimas de algún tipo de violencia, alertó Save the Children a través de su informe “El Camino hacia la recuperación”.

Estos datos sitúan al país como uno de los más peligrosos del mundo, aún frente a otras naciones en conflicto armado, lo que puede provocar el desarrollo de trastornos de salud mental en los menores.

Las estadísticas de la organización indican que en el mundo 142 millones de niños y niñas viven en zonas de conflicto, donde en un año se produjeron más de 1,000 muertes relacionadas con combates; por lo que se calcula que casi una quinta parte de las personas que viven en zonas de conflicto y que se han desplazado por esa situación necesitarán asistencia de salud mental, y es posible que otro 5% experimente algún trastorno de salud mental grave.

Save the Children estimó que más de 24 millones de niños y niñas afectados por conflictos en la actualidad necesitarán apoyo para la salud mental.

“Los niños y las niñas que se encuentran en situación de conflicto ven cómo mueren familiares y amigos y cómo bombardean sus hogares y escuelas. No reciben lo que necesitan y es posible que se vean separados de quienes los cuidan. Los problemas de salud mental y angustia que puedan experimentar son reacciones completamente normales a circunstancias extremas y anómalas”, expresó en el informe María Josefina Menéndez, directora general de Save the Children en México.

El informe añade que el grupo más afectado en México es el de niños y adolescentes entre 12 y 17 años de edad, y entre las consecuencias que esto tiene en la salud mental de los menores, están los altos niveles de estrés y ansiedad por eventos traumáticos.

Por otro lado, el reclutamiento de menores por parte de los grupos criminales también contribuye a la problemática con cerca de 30,000 niños y niñas -en un contexto de pobreza extrema, en su mayoría-  que son reclutados como “halcones” de estas organizaciones ilegales, se indicó.

Aunado a la violencia derivada de la delincuencia organizada, los menores están expuestos a la violencia intrafamiliar. Según cifras de la organización, de 2007 a abril de 2018, se reportaron 8,198 menores desaparecidos, de los cuales no se tiene información actualizada.

Mientras que México se coloca en el primer lugar de violencia y abuso infantil de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y en los últimos años fueron atendidas en servicios de salud 317,996 niñas por violencia sexual.

Save the Children llamó al gobierno mexicano para activar mecanismos de protección y atención inmediata a niñas, niños y adolescentes que se encuentran en zonas de conflicto.

“Ni las niñas y niños, ni la población civil deben ser un objetivo de ataque o intimidación, ellos deben quedar fuera de cualquier conflicto o violencia presentada y se deben activar mecanismos especiales para protegerles ante futuros enfrentamientos”.

kgb