Para el abanderado de la alianza Todos por México, José Antonio Meade, son legítimas las expresiones de enojo e indignación de los ciudadanos por la corrupción, pues reconoce que éste es un problema que lacera las instituciones democráticas. Desde que fue ungido como precandidato presidencial no sólo propuso combatir de manera frontal ese cáncer, sino que también “ha pintado su raya” de los corruptos.

Los señalamientos de corrupción que ha recibido Meade no son directamente por actos que presuntamente haya cometido él, sino por miembros del partido que lo ungió como candidato.

Desde que “destapó” su intención de ser el abanderado del PRI, el exsecretario de Hacienda y Crédito Público fue señalado por sus adversarios políticos. La entonces presidenta del PRD, Alejandra Barrales, aseguró que el régimen corrupto estaba detrás de su candidatura. “El PRI es el PRI, con José Antonio Meade o con quien sea. Lo que hay detrás de él ya lo conocemos todos los mexicanos: un régimen de corrupción e impunidad que ya dio de sí”.

Por su parte, Ricardo Anaya, precandidato del PAN-PRD-MC, criticó que Meade diga que combatirá la corrupción, si se rodea de corruptos. “Con qué cara anuncia Meade una estrategia de combate a la corrupción, si justamente la gente de la que está rodeado son personajes corruptos que hoy están, inclusive, detenidos”.

Sus contendientes políticos lo han acusado, además, de haber sido “tapadera” de los desvíos de recursos públicos que se hicieron por secretarías como Sedesol o gobiernos priistas como el de Chihuahua, cuando él era secretario de alguna de las cuatro dependencias de las que fue titular.

“Este asunto de la corrupción en Chihuahua por Hacienda, donde está involucrado Meade, sería bueno que lo aclarara. Que diga por qué mandó la cuenta pública del 2016 con un fraude que él sabía que se había cometido”, cuestionó el candidato Andrés Manuel López Obrador.

“José Antonio Meade Kuribreña no solamente fue tapadera de la corrupción desmedida de este gobierno, sino que también fue cómplice de desvíos que seguramente fueron a parar a las campañas electorales del PRI”, planteó el Partido Acción Nacional en un comunicado.

Marca distancia

Aunque Meade Kuribreña no marcó distancia entre su candidatura y la gestión del presidente Enrique Peña Nieto, sí lo hizo de personajes involucrados en actos de corrupción.

En un primer momento, reconoció que la traición del gobierno de Javier Duarte le duele al PRI; sin embargo, aseveró que los actos deshonestos cometidos en esa administración no definen lo que es el Partido Revolucionario Institucional. “Hay que hablar claro, hay que ser muy contundente y de frente a todo el priismo que nos escucha: nos duele, nos duele profundamente que Javier Duarte nos haya traicionado con la corrupción. Nos duele que Javier Duarte haya lastimado nuestro prestigio, nos duele porque no nos define y no nos describe”.

En el aniversario 89 del PRI, también aprovechó para “pintar su raya” de quienes han cometido actos fuera del margen de la ley, pero antes reconoció que son legítimas las expresiones de enojo que hay de los ciudadanos hacia los políticos que han traicionado su confianza.

“Hay legítimas expresiones de enojo y decepción; un fundado reclamo, malestar e indignación por la inseguridad y la violencia, por la impunidad y la corrupción. Pero hay millones de servidores públicos honestos, de todos los partidos, priistas y ciudadanos. Ellos y yo, como nadie, repudian la corrupción y exigen que se castigue a quienes han violado la ley, sean del partido que sean”, dijo.

Además de poner distancia, Meade también ha aprovechado para lanzar acusaciones de corrupción contra sus adversarios.

Contra López Obrador, dijo que debería explicar cómo ha vivido, cómo ha mantenido a su familia, cómo se le hace para tener una participación pública y privada sobre la base de manejarse en efectivo, sin tarjetas de crédito y cuentas de cheques para manejarse en términos fiscales como un fantasma.

Mientras que de Anaya, quien presuntamente estaba involucrado en lavado de dinero, Meade dijo que le daría vergüenza ser investigado por ese delito, pero, además, señaló que el panista debe enfrentar las consecuencias de haber vivido como un magnate sin poder justificar su relación ingreso-gasto.

“Ricardo tomó malas decisiones patrimoniales. Se enriqueció y las evidencias están a la vista de todos. De ello no le puede echar la culpa absolutamente a nadie. Nadie lo obligó a vivir por arriba de sus medios, con un patrimonio por encima de sus ingresos. Citando al clásico: ‘Así no se hace política, Ricardo’”, expuso.

 

Su propuesta contra la corrupción

Desde que recibió su constancia como precandidato del PRI, José Antonio Meade Kuribreña aseguró que su proyecto de país contempla un frontal combate a la corrupción y que no habrá ni un peso al margen de la ley.

Durante la precampaña presentó a los grupos legislativos de PRI, PVEM y Nueva Alianza una iniciativa para reformar la ley para endurecer el combate a la corrupción e impunidad. Entre los planteamientos, propuso establecer un nuevo requisito para cargos del nivel de jefe de unidad en el Poder Ejecutivo Federal y legisladores: la certificación de la evolución patrimonial con el objetivo de realizar un cotejo entre los ingresos obtenidos, los impuestos pagados y los bienes que posea un servidor público, a fin de verificar que exista congruencia entre éstos.

Otras de sus propuestas es recuperar el dinero, las propiedades y todos los bienes de los corruptos para canalizarlos a un fondo nacional de becas para niños y mujeres así como aumentar las penas a los funcionarios públicos deshonestos.

En la plataforma electoral del Revolucionario Institucional, el partido propone promover la implementación efectiva de las políticas del Sistema Nacional Anticorrupción y plantea que sea exitosa depende de que se dé transparencia, pero también mayor flexibilidad a los criterios para las adquisiciones, contrataciones y licitaciones del sector público. Asimismo, señala que se deberán simplificar y precisar los distintos tipos de faltas, infracciones y delitos en que pueden incurrir los servidores públicos, ya sea cuando no cumplen con sus responsabilidades o cuando cometen actos de corrupción.

 

Certificado de honestidad y otras propuestas

En su plataforma electoral y en una iniciativa presentada a los grupos del PRI, PVEM y Nueva Alianza, se delinean las principales propuestas de José Antonio Meade contra la corrupción. Entre éstas se incluye:

  • Promover la implementación efectiva de las políticas del Sistema Nacional Anticorrupción.
  • Transparencia, pero también mayor flexibilidad a los criterios para las adquisiciones, contrataciones y licitaciones del sector público.
  • Simplificar y precisar los distintos tipos de faltas, infracciones y delitos en que pueden incurrir los servidores públicos, ya sea cuando no cumplen con sus responsabilidades o cuando cometen actos de corrupción.
  • Recuperar el dinero, las propiedades y todos los bienes de los corruptos para canalizarlos a un fondo nacional de becas para niñas, niños y mujeres.
  • Aumentar las penas a los funcionarios públicos deshonestos.
  • Establecer una “certificación de honestidad” para los servidores públicos.

lidia.arista@eleconomista.mx