La marcha del silencio, que salió desde Cuernavaca rumbo a la ciudad de México hará su primera escala en Tocomulco, donde el movimiento realizará el primer descanso y harán un llamado a los "poderosos" a sumarse a la marcha.

De acuerdo con información de Radio Fórmula, el contingente lleva un retraso de aproximadamente de tres horas.

La marcha inició en el Monumento de La Paloma de la Paz, ubicada en Cuernavaca, con poca asistencia de gente, sin embargo en este momento se calcula que el total de participantes asciende a 1,000 integrantes, quienes utilizan aproximadamente 400 metros de extensión y carril y medio otorgado por las autoridades.

Entre los asistentes, en su mayoría jóvenes, se encuentran distintas personalidades representante de organismos, así como amigos y familiares que han acompañado al periodista Javier Sicilia para exigir justicia por la muerte de su hijo.

En Tocomulco se espera que a las 20:00 horas Javier Sicilia ofrezca un mensaje.

De acuerdo con los reportes radiofónicos, el escritor está acompañado por quien fuera la novia de su hijo Juan Francisco Sicilia, quien abrazaba y platicaba con el novelista.

Puntualizó que en este movimiento han participado el líder mormón Julián LeBarón, Eduardo Gallo, Raúl Vera, María Elena Morera, Jesús Salgado, entre otros representantes de diversas organizaciones civiles.

Respecto a la posible integración de los activistas Isabel Miranda de Wallace y Alejandro Martí, el conductor mencionó que por el momento no cabe la posibilidad de que se unan a la marcha en esta etapa, posiblemente estarán presentes en la movilización del domingo.

PARTE DESDE CUERNAVACA

Alrededor de 500 personas iniciaron en Cuernavaca, Morelos, una caminata silenciosa de cuatro días.

Los manifestantes, convocados por el poeta Javier Sicilia, recorrerán los 90 km de distancia entre Cuernavaca y la capital mexicana, donde el domingo culminará la protesta con una concentración en la central plaza del Zócalo. Además, se esperan protestas en al menos otras 38 ciudades.

Los participantes reclaman a los narcotraficantes que cesen sus disputas y al gobierno que retire en un corto plazo a los 50.000 soldados que actualmente enfrentan a los cárteles.

DOCH / apr