En el marco de la conmemoración del 80 aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional (PAN), los militantes de esa organización deben hacer tres reflexiones:  sobre la vigencia de su doctrina; la necesidad de fortalecer su plataforma interna para estar en condiciones de ser altamente competitivo en 2021 y sobre el grave riesgo que hay de que ocurra una regresión autoritaria desde el poder, plantea Juan José Rodríguez Prats.

En entrevista, el presidente de la Comisión de Doctrina del PAN sostiene que ese partido, fundado el 16 de septiembre de 1939, entre otros, por Manuel Gómez Morín, cuenta con una doctrina vigente que no debe tocarse.

Asimismo, señala que, ante el reto que representa llegar con posibilidades de éxito a las elecciones intermedias de 2021, es necesario fortalecer su plataforma interna, pues actualmente padece una desarticulación de su dirigencia nacional con las dirigencias estatales. Lo que se necesita es aceitar la maquinaria, recalca.

El político originario de Pichucalco, Chiapas. Dice también que los panistas deben estar conscientes de la amenaza que tienen enfrente (el gobierno federal) que pretende una clarísima regresión autoritaria.

Desde su perspectiva, a 80 años de la conformación de esa opción política, “el enemigo sigue siendo el mismo: el populismo, la concentración del poder y la manipulación del voto.

—¿Cuál es la reflexión que deberían hacer los panistas al conmemorarse el 80 aniversario del Partido Acción Nacional?

En primer lugar, yo creo que la doctrina del PAN es vigente. En una ocasión entrevisté a un gran panista y mexicano, don Juan José Hinojosa Hinojosa  y me decía: “mira cuando oigo que van a modificar los estatutos, que van a modificar la plataforma o la cuestión electoral, me tiene sin cuidado, pero cuando hablan de tocar la doctrina se me pone la carne de gallina”.

Esto obedece a que definitivamente la doctrina del PAN, creo que es muy sólida, que es muy sencilla y es muy breve.

El PAN no ha incurrido en una falla como por ejemplo el PRI, de generar muchísimos documentos, lo cual, en lugar de orientar a la ciudadanía, la desorienta más.

El PAN tiene cuatro documentos que son “Principios de doctrina” de 1939;  “Proyección de los principios de doctrina” de 1965, “Por un cambio democrático de estructura”, de 1970 y “Protección de los principios de doctrina” de 2002.

Todos los pensadores del PAN, que para mí hay siete de primerísimo nivel, que son cuatro en el origen (Don Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Rafael Preciado Hernández y Manuel Herrera y Lazo) y tres en el trayecto (Adolfo Christlieb Ibarrola, Efraín González Morfín y Carlos Castillo Peraza). En esos siete tú encuentras suficiente sustento y profundidad de pensamiento.

 

Por eso Carlos Castillo Peraza hablaba de la victoria cultual del PAN. Creo que esto lo hemos perdido en los últimos años. O sea, en lugar de patentarnos como un partido que tiene una doctrina.

La primera reflexión que tendrá que hacer el panista, es decir, las ideas que le dieron origen al PAN sirven, son válidas y no toquemos esos principios.

Porque ahora se habla de generar documentos y ya estamos cayendo en lo que criticamos siempre, que es seguir produciendo documentos como para consagrarse ante la posteridad. Eso no nos lleva a ningún lado.  Lo que debemos hacer los panistas es decir la doctrina del PAN tiene vigencia, valides y sirve.

Si el PAN cometió errores en el poder es por haberse alejado de los principios de su doctrina.

La segunda reflexión es, ya un poco de orden práctico, porque el gran reto que todos estamos viendo es de aquí al 2021 y entonces tenemos que, en primer lugar, fortalecer la plataforma interna, más que pensar, que no descarto alianzas.

De ahí, me parece que la actual dirigencia nacional está actuando con la mayor torpeza, con cerrazón, permitiendo grupos en distintos escenarios. Hay una desarticulación del PAN en el centro con el PAN en los estados. No hay una buena integración.

Por otra parte, su dirigencia vacía de mensaje, vacía de reflexión, pues no está haciendo su trabajo.

 Yo creo que ahorita debería de ser la tarea fundamental ir aceitando la maquinaria interna para poder llegar en el 2021 con la mayor solides.

Hay que hacer un trabajo de apertura y hay que hacer un trabajo político para fortalecer lo interno y abrir y buscar a mexicanos valiosos e inclusive a los mismos panistas que se ha retirado. El panista no es un político profesional, no es un político que viva por, para y de la política, sino que se asoma y se retira. Entonces, la dirigencia debería de ir a buscar, llamar, convocar para fortalecerse en lo interno.

Desde luego, dependiendo el reto de las gubernaturas en los estados, pues empezar a buscar, inclusive en algunos casos, a quienes aun no estando en nuestras filas, sino que pudiera ser candidato ciudadano.

En tercer lugar, estar consciente de la amenaza que tenemos enfrente, porque yo sí veo un clarísimo riesgo de  regresión. Eso me parece muy grave.

Yo veo que definitivamente lo que se está haciendo desde el poder, la forma en que está actuando Morena y en que está actuando su equipo, veo una amenaza grave de regresión, que pudiera dar al traste con nuestra transición hacia la democracia.

—¿Cuál es la esencia de la doctrina del PAN?

La esencia de la doctrina de Acción Nacional obedece a dos vertientes. El PAN tiene una raíz liberal. El PAN lo creo Don Manuel (Gómez Morín)  como una invitación a la sociedad, pero también como una defensa frente al Estado.

El PAN siempre apostó por la ciudadanía, por la división de poderes, por la descentralización del poder. O sea, son sin lugar a dudas ideas liberales.

La segunda vertiente, sin ser un partido profesional o católico es la doctrina social-cristiana.

Hubo algún analista hace muchos años, Jaime González Graf que compraba los principios de doctrina con las encíclicas y hay muchos conceptos de la doctrina social-cristiana que el PAN adopta, por ejemplo, el principio del bien común, el principio de la dignidad de la persona humana, el principio de solidaridad, el principio de sociedad. Entonces, con estas dos filosofías políticas es como se conforma la doctrina panista.

—¿Cuál es la mejor forma de articularse como partido y fortalecerse institucionalmente?Ahí el PAN ha tenido un gran desafío. En el PRI existió una disciplina vertical que ahora la adopta el PRD y en el PAN no. Soledad Loaeza que es de las estudiosas del PAN, hablaba hasta de una confederación de partidos, porque en los estados había un altísimo grado de autonomía. A muchos estados, que son muy celosos, cuando se envía a alguien o se quiere intervenir o entrometer entonces viene ese rechazo.

Yo creo que aquí debe operar un principio panista que es la subsidiaridad, que consiste en que no haga la entidad mayor lo que puede hacer la entidad menor, pero si no lo hace la entidad menor, que lo haga la entidad mayor.

—Tomando en cuenta el rival que tienen enfrente con Morena y el gobierno que prácticamente actúan como uno solo, ¿cuál es la mejor forma de articularse, es decir, solo o mediante alianzas?

Yo veo que al final de cuentas, si tú ves la forma en que surgió el PAN, en el 39, en las postremerias del gobierno de Lázaro Cárdenas, las condiciones soy muy similares. O sea, el enemigo sigue siendo el mismo o es el populismo, la concentración del poder, la manipulación del voto; el enemigo es el mismo.

Entonces, lo primero que tiene que hacer el PAN es un trabajo hacia lo interno, fortalecerse, vigorizarse, limar asperezas, un trabajo de talacha, de talacha política en lo interno.

Ya así, fortalecido y cerrando filas, que todos entendamos que hay un compromiso mayor, un compromiso con México, entonces lo que tú dices, con otras fuerzas y que ver de dónde se puede dar la pelea.

También me parece que hay un problema muy serio en relación a la sociedad civil. Está viendo un divorcio muy preocupante entre ciudadanía y partidos políticos. Ahí tenemos que luchar contra la antipolítica.