La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) reveló que el fenómeno del huachicol, es decir, la venta de combustible robado, no es privativo de la región conocida como el Triángulo Rojo, sino que desde el 2012 se extendió a prácticamente a todo el país, excepto en los estados de Nayarit y Baja California Sur.

La Comisión informó que en cinco años se han incautado casi 17 millones de litros de combustible y Diesel que pretendían ser vendidos de forma ilegal en 30 estados del país.

La CNS también reportó que 285 personas, de entre 18 y hasta 59 años de edad, han sido detenidas por la venta ilegal de combustible del 1 de enero del 2012 al 3 de enero del 2017.

Mediante la Plataforma Nacional de Transparencia, la CNS informó que en el periodo del 1 de enero del 2012 al 31 de diciembre del 2016 fueron asegurados 8 millones 563,996 litros de Diesel y 7 millones 800,814 litros de gasolina, es decir, un total de 16 millones 364,810 litros de combustible que fueron sustraídos de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Autoridades del gabinete de seguridad nacional, así como de Pemex, han identificado que la sustracción de combustible de ductos de Pemex, por parte de huachicoleros, se presenta en los municipios poblanos de Palmar, Quecholac, Tepeaca, Acajete, Acatzingo y Tecamachalco, así como en zonas de Veracruz, Tlaxcala, el Estado de México, San Luis Potosí, Tamaulipas y la Ciudad de México, por donde atraviesan las tomas.

En tanto, la consultora Etellekt ha identificado dos formatos de robo de combustible: la extracción ilegal del hidrocarburo y el hurto de la pipa.

Así, el documento de la CNS, con folio PF/OCG/DGE0151/2017, en respuesta a una solicitud de información de un particular, destaca que la venta ilegal de ese combustible robado se presenta en 28 estados del país, al menos desde el 2012.

Uno de los estados donde es más recurrente la práctica del huachicol, de acuerdo con dicho documento, es Guanajuato, donde elementos de la Policía Federal han decomisado combustible que estaba puesto a la venta de manera ilegal, en los municipios de Irapuato, San Luis de la Paz, León, Silao, Salamanca, Celaya y Dolores Hidalgo, entre otros.

En Michoacán, en los municipios de Tanhuato, Sahuayo, Apatzingán, La Piedad, Zamora y Uruapan; en Nuevo León en los municipios de Villa Victoria, Escobedo, Monterrey, Galeana, Linares, China y Cadereyta, entre otros.

Con poca incidencia, en Guerrero sólo se ha detectado venta en Huitzuco; y en Yucatán únicamente en Mérida.

En contraste, el Estado de México también es una de las entidades donde más Diesel y gasolina robada han sido incautados por la Policía Federal en los últimos cuatro años: Cuautitlán Izcalli, Texcoco, Ecatepec, Toluca, Chalco, Atlacomulco, San Juan Teotihuacan y Acolman, entre otros.

Tamaulipas también es uno de los estados que más incidencia de este delito ha presentado desde el 2012, en los municipios de Tampico, Reynosa, Victoria, Nuevo Laredo y Matamoros, entre otros.

Finalmente, el documento de la CNS no refleja ningún decomiso de combustible entre el 2012 y el 2016 en los estados de Baja California Sur y Nayarit.

El Economista ha dado a conocer que, de acuerdo con la consultora Etellekt, las bandas del crimen organizado se distribuyen de la siguiente manera el mercado del robo de hidrocarburos: 38.88% por Los Zetas y 21.39% por el Cártel Jalisco Nueva Generación. El Cártel del Golfo controlaba en 16.34% el mercado de robo de hidrocarburos; los Beltrán Leyva 7.57%; el Cártel de Sinaloa 6.29%; la Familia Michoacana, 2.52%; los Caballeros Templarios, 1.26%; y el Cártel de Juárez, 0.70 por ciento.