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Política

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Generemos oportunidades para salir de la pobreza: Marcelo Delajara

El reto para México es disminuir la cantidad de jóvenes que no estudian y no trabajan, para lo cual hay que mejorar la educación y las condiciones del mercado laboral, destaca el director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

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Por años, el gobierno mexicano ha estado en deuda con los jóvenes, y muestra de ello es que cinco de cada 10 de ellos que nació en un hogar de extrema pobreza se quedarán en la extrema pobreza por la falta de oportunidades. Por ello, es buena idea la implementación de programas como Jóvenes Construyendo el Futuro que podría propiciar mejores condiciones de vida, consideró Marcelo Delajara.

En entrevista, el director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) dijo que una de las bondades del programa que busca beneficiar a 2,600,000 jóvenes que no estudian y no trabajan es que se enfoca en quienes han tenido menos oportunidades de desarrollo y así lo demuestran las familias de las que provienen, es decir, familias que no han tenido movilidad social y han experimentado poco progreso socioeconómico.

Expuso que el gobierno mexicano­ tiene una deuda con sus jóvenes, la cual es sólo una consecuencia de otras deudas sociales.

“Tenemos a la mitad de la población sin seguridad social, no tenemos seguros de desempleo, no tenemos un sistema de salud universal e integral (…) Los gobiernos han ido creando deudas sociales muy graves y la situación de los jóvenes que no estudian y no trabajan es una consecuencia de las otras. Debido a como está la situación, sí se requería un enfoque directo en los jóvenes”.

Puntualizó que el reto es disminuir la cantidad de jóvenes que no estudian y no trabajan, para lo cual hay que trabajar desde dos aristas: mejorar la educación que reciben, pero también las condiciones del mercado laboral actual.

Sobre la educación, planteó, muchos de los “ninis” no gozaron de una educación de calidad, por lo que cuando llegan al nivel medio superior “truenan” debido a que tuvieron una pésima formación. En tanto, el mercado laboral ofrece condiciones pésimas para quienes buscan incorporarse: informalidad y sueldos precarios, lo que genera poca atracción en los jóvenes para trabajar.

El experto sostuvo que la tarea del gobierno mexicano es generar condiciones para que jóvenes que nacen en hogares muy distintos en cuanto a niveles socioeconómicos tengan las mismas oportunidades de desarrollo.

“Cinco de cada 10 jóvenes que nacen en un hogar de extrema pobreza se quedan en la extrema pobreza. Estas cifras nos están diciendo que vivimos en una sociedad donde la probabilidad de quedarte donde estaban tus papás es muy alta”, explicó.

Necesario, hacer algunas modificaciones, plantea

El director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral en el CEEY precisó que el Programa Jóvenes Construyendo requiere de algunas modificaciones. Una fundamental es atender la desigualdad que existe entre los jóvenes varones y mujeres.

En el rango de 19 a 24 años, ocho de cada 10 jóvenes que no estudian y no trabajan son mujeres. La mitad de ellas tiene hijos. Ahora que se presenta la oportunidad no la pueden aprovechar porque están cuidando niños y a familiares.

Consideró necesario incluir  condiciones para que ese grupo pueda acceder a la capacitación. Una alternativa, planteó, es que al contar con la seguridad social, pudieran acceder al servicio de guarderías para que alguien cuiden a sus hijos mientras se capacitan.

lidia.arista@eleconomista.mx

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