La competencia por la gubernatura de Yucatán se concentra entre los candidatos del PRI, Mauricio Sahuí Rivero, y el del PAN, Mauricio Vila Dosal. Aunque el de Morena, Joaquín Díaz Mena, tiene cierta presencia en las zonas rurales del estado, al menos hasta el momento no lo ponen en una posición realmente competitiva.

Desde que iniciaron las campañas, las encuestas que miden la intención del voto indicaban una ligera ventaja del candidato del PRI, respecto del PAN, y aparentemente la conserva ligeramente arriba de los márgenes de error de las encuestas de preferencias de las elecciones en Yucatán.

Su estrategia consiste en hacer dos o tres compromisos puntuales cada semana en diferentes temas. Por ejemplo, crear 100,000 empleos durante su administración, basada principalmente en la inversión privada nacional y extranjera que han manifestado su intención de llegar a Yucatán. En lo que va de la actual administración estatal se han creado alrededor de 70,000 fuentes de trabajo.

También ha prometido el llamado segundo cuarto y para ello se ha dedicado a plantar banderas en las casas en las que está plasmado el compromiso para que cuando sea gobernador ahí cumpla la promesa de campaña.

Para el analista en asuntos políticos Gastón Lámbarry, su discurso es: vamos a continuar por donde vamos porque no podemos perder lo que tenemos.

Aunque fuera del estado pareciera un asunto extraño en tiempos de campaña, Mauricio Sahuí, como parte de su trabajo de proselitismo, ratificó a Luis Felipe Saidén Ojeda, como secretario de Seguridad Pública del estado, a quien se le reconoce su trabajo en esa área.

Mauricio Vila Dosal, quien fue postulado por el PAN y MC, ha basado su estrategia en torno al tema de la salud, concretamente: garantizar el acceso de los yucatecos a esos servicios.

En los centros de salud y hospitalarios de la entidad se atiende no sólo a los yucatecos, sino que reciben a una buena cantidad de pacientes de Quintana Roo, Campeche e incluso de Tabasco, lo cual satura los hospitales. Además, en comunidades rurales hay pocos médicos.

Pone como ejemplo de su trabajo el programa Médico a Domicilio que implementó en su gestión como presidente municipal de Mérida. Incluye servicios de ginecología.

División en PAN impulsa a Morena 

Desde la perspectiva de Gastón Lámbarry, la postulación del expanista Joaquín Díaz Mena como candidato a la gubernatura por Morena podría cambiar el escenario, sobre todo porque tiene muchos seguidores en el este del estado, sin embargo, eso no se ha reflejado aún en las encuestas.

La estrategia del expanista se basa en un discurso similar al del candidato de Morena a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, y busca colocarse como el candidato de la esperanza para alcanzar la justicia social.

Díaz Mena es un exmilitante PRI, partido por el cual quiso ser presidente municipal de Tizimín, sin embargo le cerraron el paso y se cambió al PAN, en donde se ha convertido en una figura importante en el estado.

Hace seis años fue el candidato panista a la gubernatura del estado.

Antes de iniciar el proceso de selección de candidatos para el proceso electoral en marcha pactó con Mauricio Vila, el actual candidato a la gubernatura por el PAN, quedarse al margen de esa nominación, y a cambio de eso a él lo postularan como candidato al Senado. Incluso fue él quien organizó buena parte de los recorridos que realizó Vila por el interior de la entidad donde era poco conocido.

Cuando se repartieron las candidaturas, Díaz Mena fue desplazado, por lo que renunció a su militancia panista y se pasó a Morena, organización que lo hizo su candidato a la gubernatura.