El recién nombrado embajador de México en España, Francisco Javier Ramírez Acuña, negó que su designación sea un exilio o un premio de consolación , sino de un nuevo encargo que le permitirá servir al país.

Entrevistado en el Senado, aseguró que ser nombrado representante diplomático de la República ante otro país es una gran responsabilidad en estos momentos de crisis en esa nación europea.

Ramírez Acuña insistió en que no se trata de ningún premio de consolación, sino cumplir mis responsabilidades para servir a México , insistió el ex coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados.

Ramírez Acuña refirió que hace tres o cuatro semanas, cuando el Ejecutivo federal le propuso el cargo de embajador, la candidata panista a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, le pidió que lo valorara mucho, pero ella sabe que es muy importante atender a México desde España .

Soy panista desde siempre y obviamente para mí es muy importante el desarrollo de la campaña de Vázquez Mota, pero esta oportunidad de ir a España no podía esperar , externó.

MIF