Durante el 2018 se cometieron 33 millones de delitos en todo el país, asociados a 24.7 millones de víctimas, lo que significa que uno de cada tres hogares (33.9%) fue objeto de algún ilícito el año pasado. Los principales delitos cometidos fueron robo o asalto en la calle, extorsión, fraude, robo de vehículo, amenazas, robo a casa habitación, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En conferencia de prensa, el presidente del Inegi, Julio Santaella, señaló que en 93.2% de los delitos denunciados a través de la encuesta no hubo denuncia, o bien, la autoridad no inició una averiguación previa o carpeta de investigación, lo que demuestra que la llamada “cifra negra” (delitos no denunciados) es muy alta debido a la falta de confianza de los ciudadanos en las autoridades.

Resaltó que las entidades con las cifras más altas de víctimas fueron la Ciudad de México y el Estado de México, con 42 y 41%, respectivamente, de las personas mayores de 18 años.

Acompañado por el vicepresidente del Inegi, Adrián Franco Barrios, y del director de Estadísticas de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia, Óscar Jaimes Bello, el presidente del Inegi resaltó que, a nivel nacional, se estiman 24.7 millones de víctimas, lo que representa una tasa de 28,269 víctimas por cada 100,000 habitantes.

Resaltó que de los 33 millones de delitos cometidos el año pasado, la víctima estuvo presente en 57.2% de los casos, es decir, en 18.9 millones de delitos; y en 16% de los casos involucró algún tipo de agresión. En 45.6% de las situaciones, su agresor portaba un arma de fuego.

La tasa de incidencia delictiva por cada 100,000 habitantes en el 2018 fue de 37,807 delitos, cifra estadísticamente menor a la registrada en el 2017 que fue de 39,369.

El delito de extorsión presentó una reducción en su frecuencia, al pasar de 19.6% del total de los delitos ocurridos durante el 2017 a 17.3% en el 2018. Dicha reducción tiene un impacto en la disminución de la incidencia delictiva total durante el 2018.

En el caso del secuestro, la Envipe estimó que ocurrieron 81,966 eventos, con 79,315 víctimas de enero a diciembre del 2018. En cuanto a los delitos sexuales, se mostró una tasa de incidencia de 2,747 delitos por cada 100,000 mujeres, cifra estadísticamente igual a los 2,733 delitos estimados en el 2017.

Cifra negra

La Envipe señaló que en el 2018 se denunció sólo 10.6% del total de los delitos, y para los cuales el Ministerio Público inició averiguación previa o carpeta de investigación en 63.9% de los casos.

“Durante el 2018 se inició averiguación previa en 6.8% del total de los delitos. Lo anterior, representa 93.2% de delitos donde no hubo denuncia o no se inició averiguación previa o carpeta de investigación”, detalló el documento de la encuesta.

Cabe resaltar que la cifra negra a nivel nacional en el 2018 fue de 93.2%, cifra estadísticamente equivalente a la estimación de 93.2% en el 2017.

Entre las razones para no denunciar delitos ante las autoridades por parte de las víctimas destaca la pérdida de tiempo con 31.7% y la desconfianza en la autoridad con 17.4 por ciento.

Percepción sobre seguridad pública

La Envipe estimó a nivel nacional que 67.2% de la población considera a la inseguridad como el problema más importante que aqueja hoy en día, seguido del desempleo con 32.8% y el aumento de precios con 28.1 por ciento.

Expuso que 78.9% de la población considera que vivir en su entidad federativa es inseguro a consecuencia de la delincuencia. En términos generales, las mujeres presentan mayor grado de sentirse inseguras que los hombres en los espacios públicos a los que acuden, por ejemplo, bancos, cajeros automáticos y transporte público.

A nivel nacional, las actividades cotidianas que la población evitó, por ejemplo, fue permitir que sus hijos menores de edad salieran de casa y usar joyas, con 71 y 60.9%, respectivamente.

Al menos 6,468 pesos por persona afectada

La inseguridad y el delito durante el 2018 para los hogares significó 286,000 millones de pesos, 1.54% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que también equivale a un promedio de 6,468 pesos por persona afectada.

“El costo total incluye tanto el impacto económico por haber sido víctima, como los gastos incurridos por tomar medidas en contra del delito”, mencionó en conferencia de prensa el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Julio Santaella, al presentar los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2019.

Ese muestreo arrojó que el año pasado se cometieron 33 millones de delitos en todo el país, asociados a 24.7 millones de víctimas.

Los principales delitos cometidos fueron robo o asalto en la calle; extorsión; fraude; robo de vehículo; amenazas y robo a casa habitación.

La Envipe mencionó que de los 286,000 millones de pesos del costo del delito, 102,000 millones correspondieron a gastos por medidas preventivas en hogares, y 184,000 millones por casos de victimización.

En el primer caso, los principales gastos en los que incurrieron las personas en el 2018 para prevenir delitos fueron: cambiar o colocar cerraduras y/o candados; cambiar puertas y ventanas; colocar rejas o bardas; realizar acciones conjuntas con vecinos, y comprar un perro guardián.

En el segundo caso fue por pérdidas o gastos asociadas al robo de vehículo; fraude; asalto en vía pública; robo a casa habitación; lesiones; amenazas; extorsión o robo de autopartes.

El ejercicio estadístico mostró que el costo total de la inseguridad y el delito en hogares en el 2018 (286,000 millones de pesos), fue menor al 2017, cuando el desembolso de los ciudadanos llegó a 314,000 millones de pesos.

Sin embargo, fue mayor respecto de los años anteriores. Por ejemplo, en el 2016 el costo osciló en 256,000 millones de pesos; en el 2015 fue de 274,000 millones; en el 2014 de 267,000 millones; en el 2013 de 262,000 millones y en el 2012 de 275,000 millones de pesos.

Análisis de México Evalúa

Al realizar un análisis de la Envipe 2019, la organización México Evalúa aseguró que el costo por asaltos en la calle o en el transporte público, en promedio, significó 7% de los ingresos anuales de un mexicano y 4% en el caso de extorsiones.

La organización social destacó que si bien 86% de las policías municipales y estatales atienden el robo a transeúnte (delito del fuero común), en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 se plantea una reducción de 28% en el subsidio de Fortalecimiento para la Seguridad Pública en los Municipios, respecto a lo que se espera gastar en el 2019, con lo cual se podrían reducir las capacitaciones, el equipamiento y las evaluaciones de control de confianza de las policías municipales.

CDMX, con el mayor número de víctimas

La entidad que registró más víctimas en el 2018 por cada 100,000 habitantes fue la Ciudad de México con 42,603 personas, lo que representó una ligera baja respecto del 2017 cuando se contabilizó una tasa de 43,069 víctimas.

La segunda entidad con la mayor tasa de víctimas el año pasado fue el Estado de México con 41,389 personas, contra los 46,705 casos del 2017.

La tercera entidad con la tasa más alta por cada 100,000 habitantes fue Baja California (33,836 víctimas); Sonora (con 31,853); Aguascalientes (31,618); Tlaxcala y Morelos (con 31,512 cada una); Jalisco (30,445) y Tabasco (30,308 víctimas durante el 2018).

En contraste, los estados que registraron el año pasado, según la Envipe, el menor número de víctimas fueron Chiapas con 15,958; Veracruz con 16,001 y Yucatán con 18,635 víctimas de delitos.

Poniente de la Ciudad de México, zona de mayor riesgo

Por cada delito que se comete en el país, en la zona poniente de la Ciudad de México se cometen el doble; esta región abarca las alcaldías de Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo.

A escala nacional se estiman 28,269 víctimas por cada 100,000 habitantes, mientras que en esta zona la cifra se dispara hasta 56,379 víctimas de la delincuencia por cada 100,000 habitantes.

En la región poniente de la capital mexicana también se registró un costo por delito significativamente mayor a la media nacional.

Mientras en México cada delito implicó un desembolso de 6,468 pesos, en las alcaldías de Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo cada delito ascendió a 7,037 pesos.

La segunda región más peligrosa de la Ciudad de México es la zona oriente.

En las alcaldías Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco se registran 43,688 víctimas de algún delito por cada 100,000 personas, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2019 del Inegi.

En las zona sur (Benito Juárez, Coyoacán, Magdalena Contreras y Tlalpan) y norte (Gustavo A. Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza), los niveles de prevalencia delictiva son significativamente más bajos y cercanos a la cifra nacional.

En el sur de la capital, la tasa se encuentra en 35,098 víctimas por cada 100,000 habitantes y en el norte 33,068.

Los altos niveles de prevalencia delictiva registrados para el 2018 convirtieron a la Ciudad de México en la entidad más insegura del país y al poniente de la capital como una de las zonas más peligrosas del país. (Con información de Ana Karen García)

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