Las divergencias que pudieran existir entre Emilio Chuayffet Chemor, secretario de Educación, y Elba Esther Gordillo Morales, lideresa vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), no deben afectar la relación entre el gobierno federal y los maestros ni la concreción de la reforma en la materia anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto, dice Lucila Garfias Gutiérrez.

Entrevistada por El Economista, la coordinadora de la bancada de Nueva Alianza en la Cámara de Diputados aseguró que su partido no será obstáculo para terminar con las plazas vitalicias de docentes.

Al ser designado Chuayffet como Secretario de Educación, especialistas consideraron que su papel sería acotar a la lideresa del SNTE.

Garfias recordó que Chuayffet Chemor ya fue Secretario de Educación en el Estado de México, que ahí la confianza en que habrá voluntad política, disposición y visión de su parte. Respecto de la relación tensa que se prevé entre el nuevo titular de la Secretaría de Educación y Gordillo por viejas diferencias políticas, dijo confiar en que si las hay o las hubo, se superen.

Creo que se está presuponiendo. Nosotros esperamos que no sea de esa manera. No se trata de descalificar o de presuponer por hacerlo.

Esperemos que la relación sea la más adecuada, que haya voluntad política, el Presidente lo dijo, estamos convocados todos a sumarnos al trabajo y yo creo que los maestros irán en esa dirección , destacó.

En su opinión, no debe haber diferencias entre Chuayffet y Elba Esther porque lo que interesa es la educación de los niños y el país; más allá de diferencias tenemos que sacar el país adelante .

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