Lectura 3:00 min
Con ritos de iniciación justificaban canibalismo
Presuntamente, en las ceremonias de esta célula criminal los líderes y adoctrinadores obligaban a los aspirantes a consumir órganos humanos.

Testimonios de ex integrantes del grupo criminal Los Caballeros Templarios, confirman que para los ritos de iniciación comían órganos humanos, como un acto de deshumanización, fortalecer la conciencia de grupo y perder el miedo al terror.
Un testigo relata que en el 2011, él estuvo junto a varios líderes de esta organización delictiva, entre ellos Nazario Moreno, Enrique Plancarte, Servando Gómez, y otros tres de apodo Lukas, Gallito y Morsa, y varias personas más que recibirían el adoctrinamiento inicial.
Menciona que los rituales se llevaban a cabo en un cerro de nombre La Cucha, situado en el municipio de Apatzingán, donde Nazario Moreno daba los cursos de adoctrinamiento a quienes pretendían ser parte de la organización criminal. Detalla que los asistentes se pusieron en posición circular y en medio había un hombre tirado, a quien le extrajeron el corazón con una daga de plata, posteriormente, relata, Nazario Moreno dio la orden de que cada uno de los presentes comiera del corazón y lo fueran pasando uno al otro.
Los ritos de iniciación y consumo de carne humana entre integrantes del crimen organizado fue iniciado en México por el grupo criminal los Zetas, brazo armado del Cártel del Golfo.
Cabe recordar que Los Zetas estuvieron entrenados por Kaibiles desertores. Este agrupamiento es considerado una de las mejores fuerzas especiales en el mundo.
La prensa guatemalteca registra en algunas publicaciones que durante el entrenamiento en la escuela Kaibil a las tropas les hacen comer carne cruda de un animal y beber su sangre, ello, como parte de su entrenamiento denominado supervivencia.
Para Salvador Maldonado, académico del Colegio de Michoacán, este tema de los ritos de iniciación son cosas demasiado amarillistas , en un contexto mucho más complicado e importante, como el desorden político-institucional que vive el estado.
No hay nada que decir, es una exageración en un contexto de un desorden político institucional muy complejo. No va por ahí el asunto, no es el tema importante de discusión .
Tras la detención de Manuel Plancarte Gaspar, sobrino de uno de los líderes de Los Caballeros Templarios, Enrique Plancarte, el comisionado Alfredo Castillo dio a conocer que hay personas detenidas que han revelado a través de su testimonio que los integrantes de esta organización criminal comían órganos de los infantes como un rito de iniciación.
Los testimonios, dijo el ex procurador del estado de México, son de personas que presuntamente estuvieron presentes cuando El Chayo, llegaba a decirles: hoy vamos a comer el corazón de una persona y eran obligados a hacerlo.
veronica.macias@eleconomista.mx