La Ciudad de México, la segunda más grande de América Latina, sigue en el color naranja del semáforo epidemiológico. Aunque se ha recuperado de manera importante la movilidad respecto de los meses de confinamiento riguroso, todavía no se alcanzan los registros previos a la pandemia.

De acuerdo con la data de los informes de movilidad de Google y Apple, a través de sus usuarios, se puede observar que el único rubro donde ya se ha recuperado la movilidad prácticamente en totalidad es en las zonas residenciales.

En los lugares de mayor concentración de personas, como centros comerciales, transporte público, zonas corporativas o lugares de trabajo los flujos continúan siendo bajos.

Al corte del 11 de septiembre del 2020 la movilidad general en la Ciudad de México registraba una caída de 19% respecto del periodo previo a la pandemia (del 3 de enero al 6 de febrero del 2020), de acuerdo con la data recolectada por Google.

Hasta esta fecha el nivel de afluencia en estaciones de transporte público mantenía una baja de 42%, misma cifra para las zonas corporativas o lugares de trabajo. Por su parte, los centros recreativos y de ocio como cines, restaurantes y centros comerciales mantienen una caída del 30% en el flujo de visitantes.

Sí es posible observar un aumento del tránsito humano luego de la relajación de normas sanitarias y la reactivación de algunas actividades sociales; pero los límites de aforo, las restricciones al tránsito y el trabajo a distancia han mantenido niveles bajos de movilidad en la urbe.

El transporte público más usado en la capital mexicana, el Sistema de Transporte Colectivo Metro, también muestra una importante reducción en el total de pasajeros transportados. En enero y febrero del 2020, los meses previos a la llegada del Covid-19, se transportaron 131 y 129 millones de viajeros, para mayo esta cifra cayó a 36 millones, el nivel más bajo.

Al corte de julio se registraba un total de 59 millones pasajeros transportados en el mes; todavía un nivel inferior a lo registrado antes de la pandemia.

Además del transporte público, se identifica una caída importante en el uso de bicicletas como medio de transporte. De acuerdo con cifras de EcoBici de la Ciudad de México, durante febrero, previo a la llegada de la pandemia el total de usos mecánicos y eléctricos de este servicio superaba los 28,000 y para abril y mayo llegó a niveles cercanos a los 4,000 usos.

En línea con el programa de reactivación y la nueva normalidad, el total de usos de este servicio ha repuntado de manera modesta, alcanzando durante julio una cifra cercana a 9,000 usos. Sin embargo la tendencia se mantiene estancada e incluso el uso de este servicio ha registrado nuevas caídas durante el mes de septiembre.

También los reportes de Apple muestran que, especialmente el transporte público, mantiene el flujo de personas en niveles bajos. El flujo de personas registrado se ubica en un 61% de lo que se registró el lapso de referencia (13 de enero del 2020).

Por su parte, el tránsito de automóviles privados y peatones sí se ha reactivado de manera importante a partir de mediados de agosto, incluso durante el mes de septiembre se han alcanzado niveles superiores de movilidad respecto del periodo de referencia.

La data capturada por Apple, a diferencia de los reportes de Google, tienen sólo cobertura nacional y no se desagregan por entidad federativa, por lo que podrían estar sesgados; algunos estados mantienen restricciones de movilidad severas mientras que otros están prácticamente desconfinados.