El presidente Andrés Manuel López Obrador creó una comisión especial encabezada por el canciller Marcelo Ebrard para cumplir el compromiso que hizo con Estados Unidos de frenar la migración de centroamericanos hacia el vecino país del norte.

López Obrador indicó que el propósito de esta comisión es coordinar los esfuerzos de su gobierno para reducir la migración, o bien, para que los centroamericanos se queden a trabajar en Chiapas.

Anunció que para ello se crearán 80,000 empleos para el programa Sembrando Vida.

Respecto de los recursos que se requerirán para enfrentar esta contingencia, el mandatario federal mencionó que se usarán ahorros que tiene su gobierno por combate a la corrupción.

En la comisión especial participarán Maximiliano Reyes Zúñiga, subsecretario para América Latina y el Caribe; Javier May Rodríguez, subsecretario de Bienestar; Francisco Garduño Yáñez, comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social; Horacio Duarte Olivares, subsecretario de Trabajo y Previsión Social, así como el general Vicente Antonio Hernández Sánchez, comandante de la 36/a Zona Militar en Tapachula, Chiapas.

Por su parte, Ebrard descartó nuevamente que se trate de un tema policiaco o de militarización, a pesar de la presencia del comisionado de reclusorios y del general Hernández Sánchez.

“Pero eso no quiere decir que la cancillería tenga un perfil policial, que tampoco es una mala palabra, los policías son los que nos protegen”, argumentó Ebrard Casaubón.

Informó que a partir de ayer comenzó el despliegue de elementos de la Guardia Nacional, trabajos que serán coordinados por el general Antonio Hernández. Indicó que se busca el registro de las personas que soliciten refugio o asilo en México.

Marcelo Ebrard argumentó que este plan no son imposición ni reglas marcadas por el gobierno de EU, sino una estrategia que propuso el gobierno de nuestro país a cambio de evitar la tasa arancelaria de 5% a los productos mexicanos.

Asimismo, el canciller adelantó que presentará al Senado un informe acerca de las negociaciones que se llevaron a cabo en Washington y reiteró que el gobierno de México tendrá que presentar al Congreso una iniciativa —en caso de que no funcione el plan de migración— para integrar un sistema de gestión de migración regional con países como Guatemala, Brasil, El Salvador, Honduras, entre otros.

Más tarde, en el marco de su participación en la Reunión Nacional de Consejeros Regionales de BBVA México, Ebrard dijo que durante muchos años, por diversos motivos, no se le prestó atención a la frontera sur de México.

El canciller reconoció que el flujo de personas de Centroamérica hacia el país, con destino a Estados Unidos, sí se ha incrementado.

“Se dice coloquialmente que la frontera es muy porosa, por no decir que casi no tenemos frontera. Nada más que cuando tenemos un flujo de millón y medio de personas que cruzan por ahí y no sabemos siquiera cómo se llaman, pues entonces ya es un problema para la propia seguridad de México”.

En este escenario insistió en que no se trata de militarizar la frontera sur, pero precisó que debe haber un proceso ordenado, regularizado y sistemático. “Sé que no es fácil, pero tenemos que intentarlo porque si no, vamos a ir a un conflicto comercial o incluso, de mayor envergadura con Estados Unidos”.

Recordó que en el acuerdo con Estados Unidos de días pasados, se dio un tiempo de 45 días para tratar de tener una evaluación.