El hecho de que no se aprobara en tiempo y forma el primer Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) que realiza íntegramente la actual administración, manda un mensaje de que existe una desorganización legislativa y que no se logran los consensos necesarios para la toma de decisiones, coincidieron expertos.

Ximena Mata, gerente de Estudios y Capacitación de Integralia, indicó que, a pesar de que Morena tiene mayoría en el Congreso, no hay consensos con la oposición ni dentro de su grupo.

“No se están escuchando del todo las necesidades de algunos grupos (...) Parece que la orden es seguir lo que mandó el presidente y que se hagan modificaciones mínimas”, expuso.

El viernes pasado, la Mesa Directiva de la Cámara Baja informó que hasta mañana se retomará el proceso de discusión y aprobación del PEF 2020, lo cual no cumple con lo que mandata el Artículo 74 de la Constitución, de que se apruebe a más tardar el 15 de noviembre.

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica Presupuestaria, comentó que si bien no afecta el hecho de que la discusión y aprobación del PEF se aplace cinco días, sí manda una señal de poca organización legislativa.

“Te habla de un proceso muy desaseado y también de esta disciplina presidencial que se quiere imponer a rajatabla, ése es un problema serio; muchos de los mecanismos normales de ajustes en un presupuesto, aquí se están eliminando”, dijo.

A su parecer, si bien la discusión del presupuesto ya no se concentra en el Ramo 23 y los moches, las fuerzas políticas no logran acuerdos “entonces, la consecuencia es esta desorganización legislativa, en la que no se está sabiendo negociar”.

Para Mariana Campos, coordinadora del programa de gasto público y rendición de cuentas de México Evalúa, uno de los aspectos positivos es que la discusión del PEF 2020 ya no está condicionada a los recursos que se destinaba al Ramo 23 de provisiones salariales y económicas mejor conocido como el fondo moche.

No obstante, lamentó que en este primer año de gobierno el costo político fuera más alto de lo que se esperaba. “Por un lado se quitan algunos fondos del Ramo 23, lo cual fue bueno pero, por el otro, no están respetando los procesos democráticos”.

Para Jaime Cárdenas, miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, es lamentable que no haya consecuencias sobre los legisladores por el retraso en la aprobación del PEF 2020.

“Lo único que puede proceder es un juicio político, pero en el derecho mexicano el juicio político lo conocen las propias cámaras. O sea, no tiene mucha posibilidad de éxito que se planteara un juicio político porque las mismas mayorías de diputados y senadores, sobre todo en Diputados que es la (Cámara) que aprueba el presupuesto, es la que tendría que hacer la acusación y no creo que se quieran acusar a sí mismos”.

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