La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) pidió a los candidatos a la Presidencia dejarse de "ataques", para centrarse en temas como el fortalecimiento de la microeconomía y la seguridad.

La asociación señaló en un comunicado que el primer debate por la presidencia de México "dejó un amargo sabor de boca, ya que el encuentro estuvo plagado de ataques, descalificaciones y escasas luces sobre temas que atañen a la base de la población: la microeconomía".

 “Si bien este primer debate estaba enfocado a los asuntos de seguridad y corrupción, era importante que en su abordaje los candidatos dieran cabida a los temas económicos que nos preocupan a todos, y que son el origen de los tópicos que intentaron debatir”.

El presidente de la Anpec, Cuauhtémoc Rivera, añadió que las principales causas de dichos conflictos son el hambre que genera la pobreza, la falta de empleos bien remunerados  y la carencia de oportunidades de desarrollo para los jóvenes.

 Y es que en el país, recordó, 41% de la población se encuentra en la pobreza salarial, esto implica que la única opción de tener un segundo ingreso es la informalidad, y con ello se incrementa la evasión fiscal.

De igual forma, explicó que el Estado debe garantizar seguridad pública, un  pleno marco de libertades y una sociedad libre, además de una cobertura de salud universal y educación de calidad,  pues sin desarrollo económico no hay seguridad posible.

Por lo cual dijo que el sector del pequeño comercio, que opera en todo el territorio nacional, genera dos millones de autoempleos y da manutención a cinco millones de mexicanos, demandó a los candidatos a fijar posturas sobre los apremiantes asuntos nacionales.

 “Ante la carencia de un Estadista en la carrera presidencial, Anpec propone consensuar una agenda nacional cuyo eje prioritario sea el fortalecimiento de la microeconomía, la reactivación del mercado interno y la garantía de seguridad integral a la población".

Entre los puntos de esta agenda, expuso, se considera un aumento salarial de emergencia e incremento a los salarios profesionales, para evitar la emigración y la fuga de talento; así como apoyo al emprendimiento, libre comercio y libre consumo.

Además de una reforma fiscal equitativa, sin doble tributación; acotar y derrotar a la informalidad; ampliar la base social de contribuyentes; una nueva cultura de gasto público, transparente, eficiente y con rendición de cuentas y la creación de un sistema de pensiones robusto, justo y de fácil acceso a los asegurados.