Durante el lanzamiento de la Estrategia Nacional para la implementación de la Agenda 2030, que se busca lograr finanzas sanas, crecimiento económico, acceso universal a la salud y la educación, poner fin a la pobreza, proteger el medio ambiente y acabar con la corrupción; el jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Alfonso Romo, admitió que si el gobierno federal no logra el crecimiento económico, esa agenda no tendrá éxito.

“Todo esto de cumplir la agenda 2030 no se va a dar si no hay certidumbre para poder tener un país que sea receptor de todas las inversiones que necesitamos. Olvídense. Todo esto está precioso, pero si no hay certidumbre, no creamos la confianza, no hay crecimiento, no vamos a cumplir la agenda 2030 por más entusiasmo que exista”, dijo Romo.

El funcionario indicó que la Agenda 2030 es un marco de actuación para los funcionarios del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, y no se materializará si no hay compromiso y acciones concretas para generar mejores condiciones económicas.

“Y me preocupa porque si algo no hemos logrado resultados es en el crecimiento económico, y sin crecimiento económico no va a haber combate a la pobreza, igualdad de género y todo lo que estamos hablando aquí”, comentó el funcionario.

Alfonso Romo, coordinador para la implementación de la Agenda 2030, dijo que ya se coordina con gobiernos estatales y municipales para implementar acciones.

La secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero dijo que se trata de un acuerdo mundial muy ambicioso, construido a manera de carta de navegación para que la comunidad internacional se relacione con una visión que incluya el bienestar de las personas, el medio ambiente y la economía sostenible, como los ejes rectores que involucran a los actores sociales, los gobiernos y la comunidad internacional.

“La Estrategia Nacional que hoy presentamos refuerza el llamado a la colaboración entre los sectores público, privado y social de México, para construir juntos las vías y realizar las acciones que nos lleven a poner fin a la pobreza, a mejorar las condiciones de vida de las personas, alentar el crecimiento económico y el uso sostenible de los recursos naturales, renovables y no renovables”, mencionó.

El secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard dijo que México buscará en junio un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU para pedirle a los países desarrollados que contribuyan más al cumplimiento de los objetivos de dicha agenda, en virtud de contar con más recursos.

En la Agenda 2030, el gobierno mexicano se comprometió a impulsar, para lograr como máximo en ese año, diversos objetivos.

Por ejemplo, buscará “poner fin a la pobreza y al hambre”, y que México será un país incluyente y con cohesión social, pues “contará con un sistema universal de protección social sólido y bien articulado que permitirá a todas las personas ejercer efectivamente sus derechos y desarrollarse en igualdad de condiciones en el ámbito personal, comunitario y productivo”.

En materia de salud, garantiza que habrá servicios de calidad, articulados, con un enfoque preventivo más que curativo. “México contará con un Sistema Nacional de Salud universal, eficiente, inclusivo, accesible y sostenible”, refiere el documento.

Respecto al tema de la educación, planea que “el sistema educativo ofrecerá una educación pertinente al contexto social, cultural, económico y geográfico, y formará integralmente a las personas jóvenes y adultas, con las competencias, habilidades y destrezas necesarias para insertarse de manera favorable en el mercado laboral, contribuir al progreso personal y al desarrollo sostenible de sus comunidades y del país. 

Los estudiantes desarrollarán conocimientos y competencias en las empresas. La educación desempeña un papel central en todas las transformaciones nacionales y mundiales.

Sobre la igualdad y equidad de género, en la Agenda 2030, el gobierno federal promete hacer que en México haya una vida libre de violencia para todas las mujeres y niñas, incluidas todas las formas de violencia en los ámbitos público y privado, así como la trata, la explotación sexual y otros tipos de explotación.

Respecto a la economía y las finanzas del país, busca que México tenga un sistema financiero eficiente y estable que fomente la asignación de crédito y capital de acuerdo con las necesidades y particularidades de cada sector productivo y social, particularmente de poblaciones en situación de vulnerabilidad y de pequeñas y medianas empresas.

“Las finanzas públicas se habrán saneado mediante la consolidación de una tendencia superavitaria en la hacienda pública, el cese del endeudamiento y la consiguiente reducción progresiva de la deuda interna y externa”, plantea el documento.

Respecto al tema de las energías, establece que México cuente con un sector energético como palanca del desarrollo, basado en los principios de transparencia, sostenibilidad y aprovechamiento de energías limpias y renovables.

“La producción nacional de energía permitirá abastecer a todos los sectores sociales y productivos a precios competitivos, con calidad y eficiencia, priorizando la seguridad y diversificación energética, el ahorro de energía, la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y la protección del medio ambiente mediante la generación de energías renovables”.

En el tema del medio ambiente, a Agenda 2030 estima que ese año, “México habrá detenido por completo los procesos de deforestación, desertificación, degradación de los suelos y pérdida de la biodiversidad. Se contará con las capacidades institucionales necesarias para asegurar la legalidad de los procesos productivos y extractivos, y para proteger la riqueza natural de amenazas como la caza furtiva y el tráfico ilegal de especies en peligro. México contará con ecosistemas conservados y restaurados para incrementar la conectividad ecológica entre todas las ANP y otros esquemas de conservación mediante corredores biológicos y sistemas productivos sostenibles. Este enfoque tomará en cuenta la participación equitativa de la población y tendrá una orientación territorial”.

El gobierno se propone desterrar por completo la corrupción en la gestión pública.

“Para 2030 se habrá erradicado la corrupción. El Poder Ejecutivo Federal pondrá en juego todas sus facultades legales a fin de asegurar que ningún servidor público pueda beneficiarse del cargo que ostente, sea del nivel que fuere, salvo en lo que se refiera a la retribución legítima y razonable por su trabajo. Todas y todos los empleados públicos acatarán y aplicarán el conjunto de leyes vigentes en el país en el entendido de que solo una autoridad respetuosa de la legalidad puede restaurar la confianza que la población ha puesto en ella”, refiere.

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kg