La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por su sigla en inglés) alertó que por la pandemia de Covid-19 y la crisis económica habría un mayor uso de sustancias ilegales.

La UNODC señaló que las medidas de distanciamiento social han dado lugar a mecanismos de pago y entrega de drogas sin contacto, y si bien se vio una reducción en el consumo de sustancias sintéticas y la cocaína, aumentó la demanda de productos cannábicos.

La organización añadió que al aplicarse medidas de confinamiento, los narcotraficantes han acumulado grandes cantidades de droga en el mundo y especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos “lo cual podría generar una sobreoferta (menor precio y más riesgo de sobredosis) una vez que se levanten las restricciones”.

En México en específico, Naciones Unidas destacó en una nota para prensa que la producción de amapola ha continuado pese a la pandemia.

La UNODC observó que hay una diversificación de las organizaciones criminales hacia otras actividades como el cibercrimen y el tráfico de medicinas falsificadas; además señaló que estas organizaciones han llenado vacíos del Estado al proveer comida y servicios a la población vulnerable durante el confinamiento, lo que les reditúa en ganar más territorios y poblaciones en disputa.

Pandemia pega más a jóvenes

Organizaciones sociales alertaron que a causa de la pandemia por Covid-19, la población entre 18 y 30 años es la más afectada por la crisis económica y aseguraron que su inclusión o permanencia en el mercado laboral es indispensable para detonar el crecimiento económico y la reducción de la pobreza en el país.

En la conferencia de prensa virtual “Alianza Jóvenes con Trabajo Digno”, la directora de la Fundación Forge, Andrea Méndez, dijo que durante la emergencia sanitaria, de los empleos formales perdidos que reportó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el mes de marzo, 70% fueron de personas entre en el rango de edad citado.

“La brecha de desempleo para jóvenes, que antes del Covid-19 ya era grande, y la falta de oportunidades de  trabajo representan un riesgo no sólo para su desarrollo personal, sino para sus familias y comunidades”, indicó.

Por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, Rogelio Gómez, dijo que el programa del gobierno federal “Jóvenes Construyendo el Futuro” es positivo. Sin embargo, resaltó que no es suficiente ante el reto de crear más de un millón de empleos cada año.

“Ahora con la crisis está creciendo el desempleo y se van a requerir muchos más trabajos para recuperar los empleos perdidos. El programa Jóvenes Construyendo el Futuro no puede resolver por sí mismo este reto, ya que no crea empleos (...) quienes reciben estas becas no tienen un trabajo asegurado”, apuntó.

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