Empleados del restaurante IHOP de la sucursal del WTC protestaron sobre avenida Insurgentes a la altura del Polyforum Cultural Siqueiros este martes 12 de enero por el cierre de los establecimientos en la Ciudad de México como medida restrictiva implementada ante la permanencia de la entidad en semáforo epidemiológico rojo.

Como parte de la campaña #AbrimosOMorimos, los trabajadores sacaron sartenes y cacerolas con la intención de hacer ruido para pedir al gobierno capitalino que les permita abrir bajo las medidas de protección sanitaria que les soliciten y evitar así la pérdida de empleos.

El lunes 11 de enero se regristró la apertura de cerca de 500 restaurantes ubicados en el Valle de México que desafiaron las medidas impuestas por el gobierno ofreciendo servicio presencial a sus comensales.

Ese mismo día los meseros, cocineros, administrativos y dueños de restaurantes de la Ciudad de México y el Estado de México exigieron, al ritmo de cacerolas y sartenes, al gobierno abrir sus negocios con un aforo máximo de 30% con un horario de cierre a las 22:00 horas, tal como lo hacían antes del regreso del semáforo rojo.

Los restauranteros aseguran que desde que comenzó la pandemia de Covid-19, 10,000 restaurantes han tenido que cerrar definitivamente, lo que representa 50,000 empleos directos perdidos y de seguir con esta situación, otro 10% de comercios se sumará a la lista.

Desde el 19 de diciembre, la CDMX y el Estado de México se han mantenido en semáforo rojo el incremento en hospitalizaciones y contagios de Covid en dichas entidades.