Las dificultades que tuvo la Cámara de Diputados para aprobar el presupuesto para 2020 es un reflejo de la debilidad que tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador para mantener la cohesión de las expresiones políticas del movimiento que le permitió ganar la elección de 2018, afirmó el consultor en materia política Sabino Bastidas Colinas.

En entrevista, el director general de Pensar Diferente Consultores dijo que el principal error político en el que ha incurrido el presidente López Obrador desde que inició su administración es postergar la decisión de la dirigencia nacional de Morena, así como aplazar la decisión de darle forma ideológica y programática al movimiento derivado de su triunfo.

Esa situación impactó en los esfuerzos que realizaron los líderes del partido en el Congreso al tratar de construir los consenso necesarios para aprobar el presupuesto, aseguró. Dijo que incluso esa situación explica, al menos en parte, lo ocurrido en el accidentado proceso para nombrar a la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

“Es una crisis al interior de Morena para conservar la disciplina necesaria para sacar adelante ese tipo de decisiones”, refirió.

El experimentado analista político expuso que el presidente López Obrador, aun teniendo una mayoría numérica en la Cámara de Diputados y con la exigencia de la ley de sólo alcanzar una mayoría simple, se le complicó el proceso, hasta un punto tal de salirse de los plazos establecidos por la Constitución para tener un presupuesto aprobado.

Eso se debe, a que, en teoría, hay un bloque político mayoritario, el de la coalición gobernante, pero se trata de un grupo que no tiene claros los mismos objetivos; que no tiene alineados los mismos intereses; que no tiene mecanismos de disciplina al interior del movimiento y, por lo tanto, no hay facilidad de control político para sacar adelante su propio presupuesto.

Bastidas consideró que muchas de las propuestas políticas del presupuesto no alcanzarán los recursos necesarios para realizarse.

En ese sentido, destacó que estamos ante una economía con presupuesto público escaso, que enfrenta una desaceleración y, por lo tanto, los recursos no alcanzan para cubrir todas las aspiraciones y todas las promesas de 18 años de campaña.

“López Obrador lleva 18 años prometiendo, planteando programas, planteando ideas y ha llegado al punto donde se observa que donde tú pones en dinero pones tus principios y convicciones. Un gobierno traduce sus principios y convicciones en presupuesto y en políticas públicas concretas y en estos momentos, en los de la aplicación de las políticas, hay mucho desencanto dentro y fuera del movimiento”.

Los problemas que está teniendo el presidente López Obrador y el movimiento que le permitió ganar tienen que ver también con la gobernabilidad del país.

“La manera en la que está resolviendo sus relaciones con los poderes fácticos, en lo que todos podríamos estar de acuerdo en que hay que derrotarlos no está dando señales positivas, ya que no se acaba con ese tipo de problemas sólo con buena voluntad”, añadió.

Bastidas Colinas comentó que es necesario analizar con seriedad que la solución a los problemas de falta de presupuesto para atender las necesidades del país pasa por modificar el modelo fiscal de los estados. 

“Tenemos que plantearnos con seriedad el hecho de que la responsabilidad de los estados también sea tributaria”.

Además, dijo que no se puede aspirar a tener un buen Estado filantrópico y repartir mejor, si no se tiene una mejor recaudación de los impuestos.

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