El presidente, Andrés Manuel López Obrador, dijo el miércoles que aceptó detener las solicitudes de arbitraje internacional por inconformidades con contratos de gasoductos, para abrir paso al diálogo.

López Obrador planteó una tregua en el tema de los contratos de gasoductos, con la finalidad de lograr un acuerdo y evitar la vía legal o acudir a tribunales internacionales como está establecido en los convenios.

El primer mandatario agregó que en caso de no lograrse acuerdos se recurrirá a la vía legal, luego de que las firmas de infraestructura energética involucradas en las disputas aceptaron renegociar los contratos recientemente sometidos a procesos de arbitrajes por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“Es mejor llegar a un acuerdo que irnos a un pleito que nos puede llevar mucho tiempo, si no hay acuerdo queda la vía legal, podemos continuar con lo que ya se inició, ya hay medidas cautelares de las dos partes, de empresas y gobierno”, refirió en su habitual conferencia de prensa mañanera.

El presidente abundó que en las negociaciones participarán los titulares del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y del Consejo Mexicano de Negocios, como observadores; un representante de todas las empresas, el director de la CFE, Manuel Bartlet, y por la Presidencia el secretario particular, Alejandro Esquer, también como observador.

López Obrador indicó que los contratos implican un monto de cerca de 80,000 millones de dólares “y si se acepta cómo está originalmente suscritos los contratos, implicaría pagar tarifas muy altas”. 

La CFE pidió días atrás la nulidad de ciertas cláusulas de varios contratos de gasoductos a una sociedad entre IEnova -filial de la estadounidense Sempra Energy- y la canadiense TC Energy; a una filial de Grupo Carso, de Carlos Slim, y a Fermaca, donde el fondo suizo Partners Group tiene la mayoría accionaria. 

erp