El periodista Jorge Ventura, del Daily Caller, publicó en fecha reciente un reportaje titulado “Contrabandistas de personas trafican migrantes venezolanos en el sector Del Río”. Allí, el reportero explica que “la patrulla fronteriza encontró más de 68.000 migrantes entre octubre y marzo en Del Río, uno de los sectores más concurridos de la frontera sur”.

Hasta hace muy poco el venezolano salía por la frontera con Colombia, y se quedaba en la nación neogranadina, o bajaba hacia Perú, Ecuador y otros destinos. Pero ahora han comenzado a atravesar toda Centroamérica, la selva de Panamá, y todo México, hasta llegar al cruce con Estados Unidos, calificado como uno de los más peligrosos del orbe.

Una foto de un joven cargando a una anciana que trataba de cruzar el Río Bravo se hizo viral el pasado 27 de mayo. La imagen fue captada por el lente del fotógrafo de la agencia Reuters, Idrees Ali. Es una imagen que capta en toda su extensión la tragedia que vive Venezuela y que ha expulsado fuera de nuestros márgenes a casi 6 millones de personas que huyen desesperados, ante una tragedia humanitaria sin parangón.

David Smolansky, Comisionado de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos para abordar la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, el 27 de mayo echó mano de Twitter para contestar a Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas, quien se preguntaba: “¿Cómo es que nadie discute las causas fundamentales de la crisis migratoria de Venezuela?”.

Smolansky colgó un video donde se ve a un grupo de venezolanos pisando suelo estadounidense, luego de cruzar el Río Bravo, y responden a un reportero que les pregunta por qué se fueron del país: “Porque no estamos de acuerdo con un régimen criminal”.

El comisionado de la OEA acompañó el tuit con estas palabras: “Eric, este video es una buena manera de comenzar a discutir las causas fundamentales de la crisis migratoria y de refugiados venezolanos. Desafortunadamente, es la más grande del hemisferio occidental, y se prevé que sea la más grande del mundo. Cuanto más tiempo se quede Maduro, más gente huirá”.

Foto: Reuters

—Se está produciendo un fenómeno migratorio de venezolanos que cruzan hacia EEUU por la frontera con México. Pagan coyotes, incluso. Atraviesan una ruta muy peligrosa. ¿Qué información manejan ustedes en la OEA?

—Ciertamente ha habido un incremento significativo de migrantes y refugiados venezolanos llegando a EEUU por la frontera terrestre con México. Específicamente lo que se conoce como Río Grande. Desde octubre de 2020 a esta fecha, se estima que aproximadamente 11,000 venezolanos han cruzado esa frontera. Eso de un universo de 119,000 personas, migrantes y refugiados que han llegado a Estados Unidos de 70 nacionalidades. El incremento con los venezolanos se ha dado más en los últimos meses, y estamos monitoreando esta situación porque bien sabemos que los venezolanos están huyendo de la emergencia humanitaria compleja, la violación sistemática de los derechos humanos, la violencia generalizada, el colapso económico, el colapso de los servicios básicos, que hoy hay en Venezuela por culpa del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro.

—Estos venezolanos están siendo recibidos con mucha benevolencia. Hay ONG que les proveen de hotel, comida, ropa, etcétera. ¿A qué obedece esto?

—Hay una red de distintas organizaciones de la sociedad civil que, sí, les están suministrando alimentación, hidratación, y asesoría jurídica, porque la mayoría queda recluida en centros de atención migratoria, y allí es muy importante la asistencia legal que puedan tener. Eso es lo que está sucediendo con la inmensa mayoría de estos migrantes y refugiados.

—¿El gobierno de Joe Biden tiene alguna política especial hacia estos migrantes y refugiados? Hasta el 1 de marzo los venezolanos que ya estaban en EEUU podían acogerse al TPS. Esta gente está llegando después. La prensa habla de unos 300 venezolanos que entraron entre marzo y mayo. El mensaje de Biden es que la frontera está cerrada por la pandemia, pero se está dejando pasar a cierta gente…

—Como dije anteriormente, desde octubre de 2020 han entrado a Estados Unidos por esta frontera unos 11,000 venezolanos, y la mayoría lo ha hecho en los últimos meses. Estas personas están en centros de reclusión migratoria, otros logran evadir esa situación. Hay unos pocos que llegan con visa americana, pero obviamente eso es una minoría. Mucha gente que tomó la decisión de venirse porque tiene familia en la Florida, y estamos abogando porque no sean deportados, porque volver a Venezuela pondría sus vidas en peligro. Estamos hablando de personas que no hayan cometido delitos en Estados Unidos, que no tengan antecedentes penales, que es la abrumadora mayoría.

Foto: Reuters

—¿Qué perfil tiene este venezolano que está entrando a EEUU?

—Vienen de distintas partes de Venezuela. Algunos de occidente, del centro, de Los Andes, o del sur. Muchos tenían meses viviendo en algún país de América Latina y el Caribe y ahora toman esta decisión. Personas en condiciones vulnerables. Hay mujeres embarazadas, menores de edad, tercera edad, personas que por la emergencia humanitaria compleja han sufrido de desnutrición. Otros que por la situación política han sufrido persecución, amenazas, represión. Ese es el perfil del venezolano que huye. Si todas estas condiciones no estuvieran, no habrían salido 5,6 millones de personas.

—¿El gobierno de Biden está concediendo algún privilegio como el que recibieron los cubanos?

—Esa pregunta la puede contestar mejor un funcionario del gobierno de Biden. Pero esta gestión aprobó el TPS, en el primer trimestre de este año, más de 300,000 venezolanos pueden optar a ese estatus migratorio temporal. Los que entraron luego de la fecha no pueden optar, pero han sido muy pocos los casos de venezolanos expulsados. Esperemos que se les pueda brindar atención, están en condiciones vulnerables. Los venezolanos somos aproximadamente 6% del total de migrantes y refugiados que han entrado en ese período.

—¿Qué estatus migratorio se les concede?

—Esa es una respuesta que no puedo dar todavía. Muchos están solicitando asilo. Eso es una decisión autónoma de una corte. Lo que estamos tratando es de que no sean expulsados. A menos de que hayan cometido delitos. Seguiremos abogando para que estas personas obtengan su documentación y puedan integrase a la sociedad de Estados Unidos, pero todavía no se les garantiza ningún estatus migratorio a los que han entrado después de la fecha límite del TPS.