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Nadie sabe

Isaac Cohen | Desde Washington
Antes del conflicto en el Medio Oriente, la economía de Estados Unidos estaba confrontando inflación persistente, superior al objetivo del banco central, con desaceleración en el mercado laboral, ante la imposición errática de aranceles, junto a la reducción de la fuerza laboral, causada por las redadas contra los trabajadores extranjeros. Con este trasfondo, el choque petrolero causado por el conflicto intensifica la incertidumbre, la cual depende de la duración del conflicto y hasta dónde llegarán los precios del petróleo. Sin embargo, como lo admitió el presidente del banco central Jerome Powell, durante su última conferencia de prensa, “Realmente quiero enfatizar que nadie sabe.”
Contribuyendo a la incertidumbre, la presidencia del banco central está en transición, con el proceso complicado por algunas razones. El mandato del actual presidente Jerome Powell expira en mayo. Para sucederlo, el presidente Donald Trump designó al exmiembro de la junta de gobernadores del banco central Kevin Warsh (2006-2011), quien debe ser confirmado por el Senado. Si hay algún retraso en la confirmación, el presidente Powell dijo que continuará como “pro tempore,” hasta que concluya el proceso de confirmación en el Senado. Pero hay una complicación adicional, porque el Departamento de Justicia está investigando el costo de renovación de un edificio del banco central y el senador Republicano de Carolina del Norte Thom Tillis ha dicho que no votará por nadie hasta que concluya la investigación. La semana pasada un juez federal rechazó las comparecencias solicitadas por la investigación, lo cual condujo al fiscal del Distrito de Columbia a decir que apelará la decisión. De ser así, se atrasará la confirmación del nuevo presidente del banco central.
*El autor es analista y consultor internacional, ex-director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español, UNIVISION, TELEMUNDO y otros medios.


